Andrés Nara habló sobre la salud de Wanda en medio del escándalo con Icardi: “Estas situaciones no le hacen bien”
El padre de la empresaria se refirió al impacto emocional y físico que la disputa familiar y la presión mediática generan en su hija, quien enfrenta una leucemia desde hace dos años
Andrés Nara, padre de Wanda, habló en medio de la tensión entre su hija y Mauro Icardi. En una jornada de viernes marcada por la exposición mediática y la presión judicial, el empresario se mostró contundente ante los micrófonos. Señaló que Wanda atraviesa una enfermedad, leucemia, que aunque los médicos no consideren de extrema gravedad, tiene características complejas y la afecta profundamente en el plano emocional.
La preocupación de Andrés va más allá del conflicto familiar: remarcó que situaciones como el reciente escándalo ocurrido en el Chateau Libertador cuando el futbolista fue a retirar a sus hijas desgastan especialmente a alguien que convive con un diagnóstico como la leucemia desde hace dos años. En sus palabras, “estas situaciones no le hacen bien a nadie. Menos a una persona que tiene el problema que ella tiene”. Su testimonio resalta el impacto que los episodios de estrés y litigio generan sobre la salud de su hija, quien ya enfrenta un contexto médico desafiante.
El padre de Wanda también eligió defender su postura, reconociendo el derecho de Icardi a compartir tiempo con sus hijas, pero subrayando la angustia de su hija ante la situación. Andrés resaltó que Wanda intentó en repetidas ocasiones conciliar el vínculo con el futbolista, aunque no encuentran entendimiento mutuo. Manifestó que la falta de diálogo coherente dentro del conflicto puede llevar a consecuencias impredecibles y que su hija actuó motivada por la protección del bienestar de las niñas. Toda su intervención estuvo atravesada por la crispación de un clima familiar tenso, acentuado por la repercusión pública del episodio y la exposición constante.
En este escenario, el viernes último planteó un nuevo capítulo en la disputa judicial entre Wanda Nara y Mauro Icardi. Tras meses de estrategias legales que dilataron el reencuentro entre las hijas del matrimonio y su padre, la empresaria finalmente tuvo que ceder a la orden de un juez que autorizó a Icardi pasar una semana con las pequeñas. La jornada transcurrió entre versiones, desmayos, participación policial, difusión de videos familiares y la entrada de servicios de emergencia al edificio Chateau Libertador. La demora en facilitar la entrega de las niñas derivó en la advertencia de una posible imputación por desobediencia, después de más de 10 horas de idas y vueltas legales.
El momento en que las niñas partieron rumbo al hogar de Icardi en Tigre marcó el desenlace de la jornada, en un ambiente alterado por la intervención policial, la insistencia de la Justicia y la presencia de medios de comunicación en el lugar. El edificio Chateau Libertador fue escenario del movimiento de abogados, autoridades de violencia familiar y género, y del SAME, que acudieron hasta que Wanda aceptó el fallo judicial. Tras la partida de las niñas, la empresaria recibió por la noche la visita de su hermana Zaira y su padre Andrés, quienes intentaron contenerla en un entorno reducido y seguro.
El día siguiente mostró otra faceta de la mediática. Aislada tras el conflicto, reapareció en redes sociales con imágenes de su desayuno y preparativos para un inminente viaje. En su departamento, con vista al estadio Monumental, eligió compartir detalles de su rutina matinal: frutas, yogur, mate y la computadora decorada por sus hijas. Ordenó cuidadosamente los objetos que llevaría en su escapada a Miami, algunos artículos de lujo y otros personales, como un labial de su propia marca y un accesorio preferido por sus hijas. Las postales de la mañana reflejaron el intento de volver a una cotidianeidad cuidada y de mostrar algo de calma tras días de confusión familiar y mediática. La ausencia de contenido personal durante la jornada anterior y el reencuentro con las redes sociales al día siguiente retrataron el proceso de Wanda por retomar el control de su intimidad y mantener su imagen frente a sus seguidores, después de un conflicto familiar bajo la mirada de todos.
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