Clarissa Molina lanza mensaje polémico sobre la corona de Lina Luaces y enciende las redes
Mientras Lina Luaces se cubría de aplausos tras recibir la corona como Miss Cuba 2025, afuera el mundo seguía opinando.
En redes, en grupos, en pasillos y hasta en medios, muchos no tardaron en soltar la típica frase de “ya estaba todo decidido”. Pero hubo una que no se quedó callada, y lo hizo con conocimiento de causa.

VE EL MENSAJE DE CLARISSA MOLINA PARA LINA AL FINAL DEL CONTENIDO
Clarissa Molina sabe perfectamente lo que es prepararse para un certamen. Vivió en carne propia la presión, la pasarela, los ensayos eternos y las críticas que vienen con el vestido de gala.

Por eso, cuando vio que todo ese esfuerzo se repetía en Lina, no dudó en salir a hablar.
Y no lo hizo con indirectas ni frases vacías. Lo dijo como lo sienten las que saben lo que cuesta llegar a ese lugar.

Con emoción, con admiración y con total claridad, Clarissa dejó su opinión sobre el triunfo de la hija de Lili Estefan… y lo hizo dejando en claro que si alguien merecía esa corona, era ella.
Porque una cosa es opinar desde el sillón y otra muy distinta es reconocer el trabajo desde adentro. Y Clarissa, que ha estado ahí, no tuvo dudas.

Su mensaje no necesita explicación. Vos lo vas a ver con tus propios ojos.
A CONTINUACION VE EL MENSAJE DE CLARISSA MOLINA PARA LINA:
News
El peso de los puños rotos
El peso de los puños rotos El aire dentro del Olympic Auditorium de Los Ángeles, aquel 15 de marzo de…
En el estacionamiento del aeropuerto de la Ciudad de México, encontré a mi hija dormida dentro de su coche junto a sus gemelos. Le pregunté: —¿Dónde están los ocho millones de pesos (150 mil dólares) que invertí en tu startup? Rompió en llanto. —Mi esposo y su familia se llevaron todo… me hicieron pasar por loca. Sentí que se me nublaba la vista. —Recoge tus cosas —le dije—. Vamos a arreglar esto ahora mismo.
En el estacionamiento del aeropuerto de la Ciudad de México, encontré a mi hija dormida dentro de su coche junto…
Lo dejaron plantado en el altar, y él se casó con su esclava que tanto lo amaba…
Lo dejaron plantado en el altar, y él se casó con su esclava que tanto lo amaba… Ella lloraba escondida….
El peso de lo invisible
El peso de lo invisible Don Esteban Montoya entendía el silencio mejor que nadie. En su mundo, el ruido solía…
La herencia del silencio: El precio de un hilo suelto
La herencia del silencio: El precio de un hilo suelto El calor en Cuernavaca siempre ha tenido una textura particular;…
El eco de una sonrisa perdida
El eco de una sonrisa perdida Catalina Reyes creía en el poder de las imágenes. Durante una década, su agencia…
End of content
No more pages to load






