El pasado de la esposa de Paulo Quevedo en Telemundo: ¿quién es Rosina Grosso?
La pareja del habitante de La casa de los famosos fue conductora de la cadena hispana
Maripily Rivera, Lupillo Rivera, Rodrigo Romeh, Geraldine Bazán, Alana Lliteras, Aleska Génesis y Paulo Quevedo ya viven sus últimos días dentro de la casa más famosa de la televisión hispana.
Uno de ellos se convertirá el próximo lunes en el ganador o ganadora de la cuarta temporada del exitoso reality show de Telemundo que conducen Jimena Gállego y Nacho Lozano.
Este miércoles, rumbo a su gran final, los finalistas recibieron la visita sorpresa de un familiar.
En el caso de Paulo fue su esposa la que entró a convivir por unas horas con él.
:max_bytes(150000):strip_icc():format(webp)/PauloRosina-8857a5b9377b4af0950c58fbbd34f7ba.jpg)
A muchos televidentes se les hizo familiar su rostro. Y no es para menos.
:max_bytes(150000):strip_icc():format(webp)/Pauloesposa-c941297f0990498fa294623cdcaaf6d5.jpg)
Rosina Grosso –así se llama la esposa del actor mexicano– fue durante una época talento de la cadena hispana, concretamente de Telemundo Deportes, donde trabajó durante varios años.
:max_bytes(150000):strip_icc():format(webp)/RosinaGrosso-2472ffd3551a4744a08087465ff522e1.jpg)
Rosina se unió oficialmente a la familia de Telemundo Deportes en 2016 para copresentar junto a Karim Mendiburu, padre de Bárbara Camila –hija de Carolina Sandoval– el programa deportivo Titulares y más (Telemundo), el cual continúa actualmente al aire con nuevos conductores.
:max_bytes(150000):strip_icc():format(webp)/RosinayKarim-6daf1171342f40908072981918eb988e.jpg)
:max_bytes(150000):strip_icc():format(webp)/RosinaGrossoTitularesymas-28896144159c4fbf85e7371d6795bbc3.jpg)
Antes, había formado parte durante 8 años del elenco del show Sábado gigante de Don Francisco. Una etapa que le dejó grandes amistades, enseñanzas y experiencias inolvidables.
:max_bytes(150000):strip_icc():format(webp)/RosinaGrossoSabadogigante-56fd78f732534c12855c368d81c1157d.jpg)
Si no te quieres perder nada, suscríbete gratis aquí al boletín de People en Español para estar al día sobre todo lo que hacen tus celebridades favoritas, las noticias más impactantes y lo último en moda+belleza.
Desde hace 3 años, es conductora de la cadena de ‘televenta’ QVC. “Hace 3 años inicié uno de los viajes más importantes de mi vida. He crecido y he aprendido mucho en este tiempo”, escribió en abril a través de su perfil de Instagram, donde cuenta con algo más de 50 mil seguidores.
:max_bytes(150000):strip_icc():format(webp)/Rosina-553e6cc83408435ebec7b66b65b1be12.jpg)
Rosina y Paulo se convirtieron en padres en 2021 con la llegada al mundo de su hijo Dylan.
News
Aquella tarde parecía igual a cualquier otra, de esas que pasan sin dejar huella, mimetizadas en la rutina de un matrimonio que se presume sólido. El sol de Ciudad de México entraba por la ventana de la recámara con esa luz tibia de las cinco de la tarde, una claridad dorada que siempre me había gustado porque hacía que el polvo flotara como si fueran pequeños recuerdos suspendidos en el aire. Yo estaba doblando ropa recién salida de la secadora, sintiendo el calor de las sábanas en las palmas de mis manos, cuando escuché a Julián decir que iba a meterse a bañar. Su voz sonaba normal. Demasiado normal.
Aquella tarde parecía igual a cualquier otra, de esas que pasan sin dejar huella, mimetizadas en la rutina de un…
Pietro Palazzini tenía las manos sumergidas en el agua jabonosa de la cocina del Vaticano cuando los gritos perforaron la calma de la mañana. No eran gritos ordinarios; tenían la frecuencia del terror absoluto, ese que solo surge cuando el mundo conocido se quiebra de golpe. Era el 16 de octubre de 1943. Roma llevaba apenas cinco semanas bajo la ocupación nazi, pero el aire ya se sentía como una soga que se apretaba lentamente.
Pietro Palazzini tenía las manos sumergidas en el agua jabonosa de la cocina del Vaticano cuando los gritos perforaron la…
El aire acondicionado del aeropuerto internacional de la Ciudad de México zumbaba con una indiferencia metálica, ajeno a la tensión que se cocinaba cerca de la puerta de embarque. Lucía, una mujer pequeña de manos nudosas y espalda ligeramente encorvada por décadas de revisar tareas bajo la luz de bombillas de bajo voltaje, apretaba su bolso contra el pecho. A su lado, flanqueándola como dos columnas de mármol, estaban Mateo y Julián.
El aire acondicionado del aeropuerto internacional de la Ciudad de México zumbaba con una indiferencia metálica, ajeno a la tensión…
Daniel tiene treinta años, pero sus manos, marcadas por el rastro del trabajo manual y la resequedad del invierno, cuentan una historia de más décadas. Es padre soltero, una etiqueta que en la práctica significa ser el último en dormir, el primero en despertar y el único en sostener un mundo que amenaza con desmoronarse cada quincena. Cría a tres hijos en una casa donde el silencio es un lujo y el espacio una negociación constante.
Daniel tiene treinta años, pero sus manos, marcadas por el rastro del trabajo manual y la resequedad del invierno, cuentan…
Diego se quedó inmóvil dentro de la camioneta, con el motor apagado y las manos todavía aferradas al volante. Sobre el asiento del copiloto descansaba una caja de cartón mal sellada y, justo encima, un sobre manila cuyo color se había rendido ante el paso de los años. Afuera, la noche de Monterrey era una presencia física: tibia, cargada de ese viento seco que baja del Cerro de la Silla y que nunca termina de refrescar las calles. El estacionamiento del edificio, una estructura de concreto con luces amarillentas y parpadeantes, estaba casi vacío.
Diego se quedó inmóvil dentro de la camioneta, con el motor apagado y las manos todavía aferradas al volante. Sobre…
El aire bajo el puente de la calle Cuarta olía a humedad estancada y a humo de leña, un aroma que Ava nunca habría asociado con la supervivencia hasta que el mundo que conocía se desmoronó. Marlene no le pidió explicaciones el primer día, ni el segundo. Simplemente le pasó un termo abollado con caldo caliente, observando en silencio cómo Ava alimentaba a su hijo recién nacido, Leo, cuyo llanto quedaba amortiguado por el rugido constante de los autos que pasaban por encima de sus cabezas. La bondad de Marlene no era de esas que se anuncian con trompetas; era una caridad práctica, de manos callosas y gestos breves.
El aire bajo el puente de la calle Cuarta olía a humedad estancada y a humo de leña, un aroma…
End of content
No more pages to load






