¡Emotivo! Camilota rompe el silencio con mensaje a Thiago Medina
La hermana del exparticipante de Gran Hermano compartió dos postales repletas de cariño, recordando viejos tiempos y abrazando a una de sus sobrinas, mientras el joven continúa su batalla por salir adelante


Hace dos semanas, el destino de Thiago Medina cambió para siempre a raíz de un trágico accidente en moto. Desde entonces, el exparticipante de Gran Hermano 2022 permanece internado en el Hospital Mariano y Luciano de la Vega, en Moreno, mientras la angustia y la esperanza se alternan en sus seres queridos, amigos y una comunidad de seguidores que no cesa de enviar mensajes de fuerza y plegarias. Entre cadenas de oración, partes médicos y muestras de amor, quien volvió a tomar la palabra fue su hermana, Camila Deniz, también conocida popularmente como Camilota, y expresó sentidas palabras hacia el joven.
A través de sus historias de Instagram, compartió una postal cargada de ternura y dolor junto a Thiago, en la habitación del hospital. “Extrañándote ya, Meme. Te amo, amor mío”, escribió sobre la foto, dejando al descubierto la incertidumbre diaria, la ansiedad que trae la espera y la magnitud de su vínculo con el joven de 22 años. La imagen resumió de inmediato todo lo que la familia atraviesa desde aquel viernes fatídico: una mezcla de relato íntimo y clamor colectivo por un milagro.
El pedido de Camila no solo estuvo centrado en Thiago. A través de otra imagen, la joven mostró a una de las hijas gemelas del participante, fruto de su relación con Daniela Celis. “Mi motor y fortalezas”, escribió Deniz, mostrando a la pequeña descansando sobre su pecho y sumando así una postal más de esos lazos irrompibles que hoy se convierten en sostén y combustible para la esperanza.

Cabe destacar que en las últimas horas se conoció el parte oficial más reciente de Medina. El documento, emitido a las 13 horas de este domingo por el Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires, a través del Hospital Mariano y Luciano de la Vega de Moreno, indicaba que “al paciente Thiago Medina se le iniciaron las primeras maniobras para comenzar el retiro de la asistencia respiratoria mecánica. Se encuentra consciente, en contacto con su entorno y con buena respuesta clínica. Se evalúa su comportamiento y respuesta de manera periódica y constante. El cuadro continúa siendo de pronóstico reservado, con seguimiento intensivo y acompañamiento del equipo de kinesiología respiratoria”.
Previamente, la última actualización sobre el estado de salud de Thiago llegó el sábado por la tarde, después de dos días de silencio y preguntas por parte de los seguidores y la prensa. En ese momento fue Daniela quien intentó llevar algo de calma al entorno y a todos aquellos que se preocupan por la evolución de su ex pareja. El mensaje fue breve, pero aportó una pequeña luz en la espera: “Thiago hoy experimentó una leve mejoría. El resto de los parámetros continúan igual”. Si bien no es una recuperación milagrosa, la noticia fue recibida con alivio y acompañada, como cada vez, con el pedido de cadena de oración. “Seguimos con el pedido de cadena de oración, que es muy importante para este proceso. Queremos agradecer a todos los que están ayudando y enviando sus fuerzas”, sumó la hermana del muchacho en sus redes.
La situación médica del joven sigue siendo delicada. El pasado 19 de septiembre, Thiago había sido sometido a una intervención quirúrgica para reparar la parrilla costal, ya que el impacto le causó la fractura de ocho costillas. Desde entonces, el principal órgano afectado siguen siendo los pulmones, complicación que mantiene en vilo a toda su familia y al equipo de salud encargado de su recuperación.

Los partes médicos se suceden con frecuencia, pero la incertidumbre persiste. El jueves pasado, Celis se expresó nuevamente a través de una foto del cielo despejado, sumando detalles sobre la evolución: “Recién salgo de verlo. Thiago continúa estable. No presentó fiebre. Se siguen realizando las curaciones de la cirugía. Continúa con antibióticos”. Una vez más, cerró su posteo reiterando la importancia del acompañamiento colectivo: “Seguimos rezando por su recuperación con el amor de todos los que lo estamos esperando”.
Además, el anterior parte médico oficial del hospital fue dado el miércoles, en dos tandas. El primero, a primera hora, informó que el equipo médico realizaría un ateneo clínico para evaluar los próximos pasos en el tratamiento. Horas más tarde, el parte de las 11 trajo novedades sobre una situación crítica. “En las últimas horas, el paciente sufrió un episodio de descompensación respiratoria. El equipo médico implementó maniobras específicas para abordar la situación, logrando una respuesta favorable. En ese momento, el muchacho permaneció sin requerimiento de drogas inotrópicas, presenta estabilidad en los parámetros ventilatorios y en los gases arteriales… el pronóstico se mantiene como reservado”, afirmaba el comunicado oficial.
Mientras la salud de Medina continúa evolucionando, la familia se aferra a los avances mínimos, repite gracias y peticiones y se apoya en el cariño de la gente, en los cientos de mensajes y en la fuerza de las cadenas de oración. Cada parte médico, cada mejora, cada demostración de amor es una señal para seguir esperando y creyendo en un desenlace feliz en medio de tanta inestabilidad.
News
Aquella tarde parecía igual a cualquier otra, de esas que pasan sin dejar huella, mimetizadas en la rutina de un matrimonio que se presume sólido. El sol de Ciudad de México entraba por la ventana de la recámara con esa luz tibia de las cinco de la tarde, una claridad dorada que siempre me había gustado porque hacía que el polvo flotara como si fueran pequeños recuerdos suspendidos en el aire. Yo estaba doblando ropa recién salida de la secadora, sintiendo el calor de las sábanas en las palmas de mis manos, cuando escuché a Julián decir que iba a meterse a bañar. Su voz sonaba normal. Demasiado normal.
Aquella tarde parecía igual a cualquier otra, de esas que pasan sin dejar huella, mimetizadas en la rutina de un…
Pietro Palazzini tenía las manos sumergidas en el agua jabonosa de la cocina del Vaticano cuando los gritos perforaron la calma de la mañana. No eran gritos ordinarios; tenían la frecuencia del terror absoluto, ese que solo surge cuando el mundo conocido se quiebra de golpe. Era el 16 de octubre de 1943. Roma llevaba apenas cinco semanas bajo la ocupación nazi, pero el aire ya se sentía como una soga que se apretaba lentamente.
Pietro Palazzini tenía las manos sumergidas en el agua jabonosa de la cocina del Vaticano cuando los gritos perforaron la…
El aire acondicionado del aeropuerto internacional de la Ciudad de México zumbaba con una indiferencia metálica, ajeno a la tensión que se cocinaba cerca de la puerta de embarque. Lucía, una mujer pequeña de manos nudosas y espalda ligeramente encorvada por décadas de revisar tareas bajo la luz de bombillas de bajo voltaje, apretaba su bolso contra el pecho. A su lado, flanqueándola como dos columnas de mármol, estaban Mateo y Julián.
El aire acondicionado del aeropuerto internacional de la Ciudad de México zumbaba con una indiferencia metálica, ajeno a la tensión…
Daniel tiene treinta años, pero sus manos, marcadas por el rastro del trabajo manual y la resequedad del invierno, cuentan una historia de más décadas. Es padre soltero, una etiqueta que en la práctica significa ser el último en dormir, el primero en despertar y el único en sostener un mundo que amenaza con desmoronarse cada quincena. Cría a tres hijos en una casa donde el silencio es un lujo y el espacio una negociación constante.
Daniel tiene treinta años, pero sus manos, marcadas por el rastro del trabajo manual y la resequedad del invierno, cuentan…
Diego se quedó inmóvil dentro de la camioneta, con el motor apagado y las manos todavía aferradas al volante. Sobre el asiento del copiloto descansaba una caja de cartón mal sellada y, justo encima, un sobre manila cuyo color se había rendido ante el paso de los años. Afuera, la noche de Monterrey era una presencia física: tibia, cargada de ese viento seco que baja del Cerro de la Silla y que nunca termina de refrescar las calles. El estacionamiento del edificio, una estructura de concreto con luces amarillentas y parpadeantes, estaba casi vacío.
Diego se quedó inmóvil dentro de la camioneta, con el motor apagado y las manos todavía aferradas al volante. Sobre…
El aire bajo el puente de la calle Cuarta olía a humedad estancada y a humo de leña, un aroma que Ava nunca habría asociado con la supervivencia hasta que el mundo que conocía se desmoronó. Marlene no le pidió explicaciones el primer día, ni el segundo. Simplemente le pasó un termo abollado con caldo caliente, observando en silencio cómo Ava alimentaba a su hijo recién nacido, Leo, cuyo llanto quedaba amortiguado por el rugido constante de los autos que pasaban por encima de sus cabezas. La bondad de Marlene no era de esas que se anuncian con trompetas; era una caridad práctica, de manos callosas y gestos breves.
El aire bajo el puente de la calle Cuarta olía a humedad estancada y a humo de leña, un aroma…
End of content
No more pages to load






