Eugenio Derbez responde a la amenaza de Susana Zab...

Eugenio Derbez responde a la amenaza de Susana Zabaleta y La cotorrisa: “No estoy viendo pódcasts” ¿Se enojó?

Eugenio Derbez responde a la amenaza de Susana Zabaleta y La cotorrisa: “No estoy viendo pódcasts” ¿Se enojó?

Eugenio Derbez se defendió de las declaraciones de Susana Zabaleta en “La Cotorrisa”, negando que le tenga miedo al pódcast y asegurando que jamás recibió una invitación formal. ¿Se acerca el encuentro más esperado del humor en México?

Eugenio Derbez responde a la amenaza de Susana Zabaleta y La cotorrisa: “No estoy viendo podcasts” ¿Se enojó?

 

Durante una reciente transmisión del pódcast La cotorrisa, conducido por Ricardo Pérez y José Luis Slobotzky, la reconocida soprano Susana Zabaleta, quien también es pareja de Pérez, lanzó un comentario que desató una ola de comentarios en redes sociales.

En tono de broma pero con un dejo de reto, la actriz de “Sexo, pudor y lágrimas” cuestionó públicamente la ausencia de Eugenio Derbez en el programa, al que ya han asistido celebridades como Christian Nodal y Eduin Caz. La intérprete no dudó en lanzar una “advertencia” cargada de sarcasmo:

“A ver, a ver, Derbez. Si no vienes, si no vienes, ¡tenme miedo!”, exclamó Zabaleta con el estilo teatral que la caracteriza, provocando risas en el estudio y reacciones encontradas entre los fans del comediante.

Este comentario hacía alusión a una supuesta negativa del actor a presentarse en el pódcast, lo que fue interpretado por algunos como un desaire. Sin embargo, Derbez pronto dejó claro que no hay desdén alguno, sino simplemente falta de comunicación.

Eugenio Derbez rompe el silencio y responde a amenaza de Susana Zabaleta y 'La Cotorrisa': “¡no estoy viendo podcast”

¿Cómo respondió Eugenio Derbez a las bromas de “La cotorrisa”?

Fiel a su estilo sarcástico y con la experiencia que le da ser uno de los comediantes más influyentes de Latinoamérica, Eugenio Derbez rompió el silencio y respondió directamente a los comentarios lanzados en “La cotorrisa”. A través de un video publicado en sus redes sociales, el actor mexicano aclaró, con buen humor, que no le tiene miedo a nadie y que jamás ha recibido una invitación formal para asistir al programa.

Me estoy enterando que los de La cotorrisa andan diciendo que tengo miedo. Nada más quiero aclarar que a mí nadie me ha invitado… nunca he recibido una invitación formal. Estoy trabajando, no estoy viendo pódcast. Quizá soy el único mexicano que no ha visto La cotorrisa… cuando me inviten, voy. O les caigo un día de sorpresa y aclaramos a qué se refieren con que tengo miedo, una de las dos”, dijo con tono irónico.

¿Qué reacciones generó la respuesta de Eugenio Derbez a ‘La cotorrisa’?

Las palabras de Derbez no pasaron desapercibidas. En plataformas como Instagram, X (antes Twitter) y TikTok, los usuarios aplaudieron el sentido del humor del también creador de “La Familia P. Luche”. Muchos incluso pidieron que el esperado encuentro entre Derbez y La cotorrisa se concrete lo antes posible.

“Eugenio, te suplico que asistas. ¡Ya andan invitando a cualquier cosa, como a Nodal!”.
“¿¡YAAAA POR FIIIIINNNN!? Todos los cotorros morimos por verte ahí”.
“Regálanos ese episodio, padre santo”.
“Este episodio será épico”.
“Yo creo que sí le tuvo miedo a Zabaleta”.
“¡Amoo! Necesitamos verte ahí, @ederbez”.
“Eugeniooooo, ¿qué te da miedo?”.

Ante el revuelo, la cuenta oficial de La Cotorrisa reaccionó con un mensaje: “Ya ven Eugenio, te ‘queremos”, haciendo formal la invitación.

La cotorrisa defiende a Eugenio Derbez

 

Related Articles

News 6 months ago

Aquella tarde parecía igual a cualquier otra, de esas que pasan sin dejar huella, mimetizadas en la rutina de un matrimonio que se presume sólido. El sol de Ciudad de México entraba por la ventana de la recámara con esa luz tibia de las cinco de la tarde, una claridad dorada que siempre me había gustado porque hacía que el polvo flotara como si fueran pequeños recuerdos suspendidos en el aire. Yo estaba doblando ropa recién salida de la secadora, sintiendo el calor de las sábanas en las palmas de mis manos, cuando escuché a Julián decir que iba a meterse a bañar. Su voz sonaba normal. Demasiado normal.

Aquella tarde parecía igual a cualquier otra, de esas que pasan sin dejar huella, mimetizadas…

News 6 months ago

Pietro Palazzini tenía las manos sumergidas en el agua jabonosa de la cocina del Vaticano cuando los gritos perforaron la calma de la mañana. No eran gritos ordinarios; tenían la frecuencia del terror absoluto, ese que solo surge cuando el mundo conocido se quiebra de golpe. Era el 16 de octubre de 1943. Roma llevaba apenas cinco semanas bajo la ocupación nazi, pero el aire ya se sentía como una soga que se apretaba lentamente.

Pietro Palazzini tenía las manos sumergidas en el agua jabonosa de la cocina del Vaticano…

News 6 months ago

El aire acondicionado del aeropuerto internacional de la Ciudad de México zumbaba con una indiferencia metálica, ajeno a la tensión que se cocinaba cerca de la puerta de embarque. Lucía, una mujer pequeña de manos nudosas y espalda ligeramente encorvada por décadas de revisar tareas bajo la luz de bombillas de bajo voltaje, apretaba su bolso contra el pecho. A su lado, flanqueándola como dos columnas de mármol, estaban Mateo y Julián.

El aire acondicionado del aeropuerto internacional de la Ciudad de México zumbaba con una indiferencia…

News 6 months ago

Daniel tiene treinta años, pero sus manos, marcadas por el rastro del trabajo manual y la resequedad del invierno, cuentan una historia de más décadas. Es padre soltero, una etiqueta que en la práctica significa ser el último en dormir, el primero en despertar y el único en sostener un mundo que amenaza con desmoronarse cada quincena. Cría a tres hijos en una casa donde el silencio es un lujo y el espacio una negociación constante.

Daniel tiene treinta años, pero sus manos, marcadas por el rastro del trabajo manual y…

News 6 months ago

Diego se quedó inmóvil dentro de la camioneta, con el motor apagado y las manos todavía aferradas al volante. Sobre el asiento del copiloto descansaba una caja de cartón mal sellada y, justo encima, un sobre manila cuyo color se había rendido ante el paso de los años. Afuera, la noche de Monterrey era una presencia física: tibia, cargada de ese viento seco que baja del Cerro de la Silla y que nunca termina de refrescar las calles. El estacionamiento del edificio, una estructura de concreto con luces amarillentas y parpadeantes, estaba casi vacío.

Diego se quedó inmóvil dentro de la camioneta, con el motor apagado y las manos…

News 6 months ago

El aire bajo el puente de la calle Cuarta olía a humedad estancada y a humo de leña, un aroma que Ava nunca habría asociado con la supervivencia hasta que el mundo que conocía se desmoronó. Marlene no le pidió explicaciones el primer día, ni el segundo. Simplemente le pasó un termo abollado con caldo caliente, observando en silencio cómo Ava alimentaba a su hijo recién nacido, Leo, cuyo llanto quedaba amortiguado por el rugido constante de los autos que pasaban por encima de sus cabezas. La bondad de Marlene no era de esas que se anuncian con trompetas; era una caridad práctica, de manos callosas y gestos breves.

El aire bajo el puente de la calle Cuarta olía a humedad estancada y a…

News 6 months ago

El polvo del camino parecía una mortaja suspendida en el aire caliente del mediodía. Doña Carmen, con sus setenta y dos años a cuestas y un corazón que latía con la irregularidad de un reloj viejo, observó el rancho desde la ventanilla de la camioneta. Había dejado el pueblo con una maleta de cuero cuarteado y una esperanza frágil: que su hijo Martín, aquel niño que ella había criado entre surcos y sacrificios, fuera el puerto seguro para sus últimos días.

El polvo del camino parecía una mortaja suspendida en el aire caliente del mediodía. Doña…

News 6 months ago

El Audi R8 negro se detuvo frente a la fachada de ladrillo visto y pintura desconchada en las afueras de la ciudad. El contraste era una herida abierta: el brillo impoluto de la ingeniería alemana contra el gris cenizo de un refugio que parecía sostenerse solo por la inercia de la necesidad. Leonardo Ruiz permaneció dentro, con el motor encendido, dejando que el aire acondicionado mantuviera su burbuja de privilegio a salvo del calor pegajoso de la tarde.

El Audi R8 negro se detuvo frente a la fachada de ladrillo visto y pintura…

News 6 months ago

El servicio en Ilgio era menos un servicio y más un ataque de pánico sincronizado. En el corazón del distrito financiero de Manhattan, el restaurante era una catedral de mármol, caoba y dinero antiguo. Era el tipo de lugar donde una botella de vino costaba más que el alquiler de Sofia y los clientes hablaban en susurros sobre fusiones, adquisiciones y cosas que a personas normales las meterían en la cárcel federal.

El servicio en Ilgio era menos un servicio y más un ataque de pánico sincronizado.…