Las redes estallaron por el regalo de Icardi a la China Suárez: ¿gesto romántico o copia a Wanda?
El delantero del Galatasaray y la actriz celebraron un año de amor en las redes sociales, sin embargo, la felicidad del festejo se vio opacada por las similitudes con obsequios anteriores del deportista a su ex


En el día que cumplieron un año de relación, Mauro Icardi decidió sorprender a la China Suárez con un regalo especial: un círculo gigante confeccionado con rosas rojas y un anillo, que generó rumores de compromiso, imágenes que rápidamente se volvieron virales en redes sociales. La intención del delantero del Galatasaray era celebrar un año de relación con su pareja bajo el signo del lujo, la intensidad y el simbolismo, reforzando la narrativa pública de su historia de amor. Sin embargo, lo que empezó como una celebración privada terminó por volverse viral y objeto de debate en las redes sociales cuando varios usuarios advirtieron que, años atrás, Icardi le había hecho exactamente el mismo regalo a su entonces esposa, Wanda Nara.
Las imágenes y capturas de años previos circularon velozmente: un usuario ironizó sobre el asunto escribiendo: “Lo mismo que le regalaba a Wanda jajajajajaja mira a Wanda le regaló lo mismo… de manual. ¿Qué gana él con dejarla siempre como la segunda en todo?”. Junto a su mensaje, sumó la foto de la China con el corazón de rosas y el anillo, y una storie antigua de Nara recibiendo el mismo regalo. Cabe recordar que en cada ocasión que podía el delantero le daba un ramo de rosas rojas a la madre de sus dos hijas, cosa que al parecer sigue repitiendo en su nueva relación.
En la misma sintonía, Mariano Costa, productor de i, volvió a resaltar el patrón: “Muy original Mauro… una vez más Wanda tenía razón, ‘todo lo hace, lo hace pensando en Wanda Nara sin que la China se dé cuenta’”, con las dos postales de ambas mujeres posando con el regalo idéntico.

Algunos usuarios no tardaron en notar similitudes en el anillo que eligió el delantero

Las rosas eran un clásico en la relación de Icardi y Wanda
Esta nueva coincidencia fue rápidamente interpretada como una suerte de “reciclaje” de gestos y discursos amorosos por parte de Mauro, lo que abrió el debate sobre la autenticidad y la originalidad en las demostraciones públicas de afecto entre los protagonistas de la novela mediática. Los comentarios de los usuarios se multiplicaron, y mientras algunos tomaban con humor la situación y la señalaban como “de manual”, otros mostraron su apoyo a la China o defendieron el derecho de Icardi a celebrar a cada pareja como mejor le parezca.
Más allá de los memes, ridiculeces y lecturas de segundas intenciones sobre si las flores y el anillo fueron “exclusivos” o “de stock”, la comparación entre los gestos que Icardi tuvo en sus relaciones con Wanda Nara y la China Suárez dejó claro que cada paso de los protagonistas es seguido al detalle y sometido al análisis, el humor y la grieta en las redes. Incluso los momentos íntimos y los ritos de pareja terminan convertidos en escena pública, amplificando la polémica y sumando capítulos a una historia que, desde el escándalo del Wandagate en 2021, nunca dejó de reinventarse.
Esta no es la primera vez que sucede una cosa así. Esta fue la segunda parte del regalo de aniversario, ya que la ansiedad pudo con los dos y a principios de noviembre la actriz de Casi Ángeles, quien en el pasado tenía una postura de no ostentar los lujos de su vida, usó sus historias de Instagram para mostrar el caro obsequio que le hizo su novio para marcar la llegada de un año de relación. No se trató de cualquier cosa, ya que Icardi decidió ir por uno de los clásicos de Hermès, la marca de lujo francesa.
En primer plano, Eugenia puso la caja naranja de la marca, y con la voz cargada de emoción fue relatando el minuto a minuto: “Bueno, falta muy poquito para nuestro primer aniversario. Ya lo abrí igual, pero… Miren. No tengo manos, soy mala haciendo un unboxing“.
Tras lograr abrir la caja se encontró con una bolsa de tela con el logo de la empresa y la denominación de origen, lo que le sumó más emoción al relato de Suárez, ya que el futbolista decidió comprarla en Milán, ciudad a la que han viajado en varias ocasiones. “No puedo abrirlo, espera. Chan, chan, chan, chan, chan, chan, chan, chan. Para acá. Ya le puse esto que venía separadito. No puede ser más linda”, dijo al ver la Birkin Bag, uno de los modelos más exclusivos de Hermès.
La Birkin es de color negro, hecho con cuero de becerro, con los herrajes en oro y la actriz la eligió en el tamaño mediano. “Casi un año ya. Te amo Mauro Icardi. ¿Podré tener un novio más generoso y lindo?“, fue todo lo que sumó en el video que compartió con sus seguidores. La respuesta de Mauro no tardó en llegar: ”Ansiosa al 100000%. Faltan unos días todavía para el aniversario pero te perdono“.
Sin embargo, la felicidad fue corta, ya que ese mismo modelo, en ese mismo tamaño, con los mismos detalles, lo tiene Wanda en su inmensa colección de carteras, donde la gran mayoría fueron regalos de Icardi, por lo que la pregunta es ¿Compró la misma cartera para las dos rivales o se olvide que su expareja la tenía?
News
Aquella tarde parecía igual a cualquier otra, de esas que pasan sin dejar huella, mimetizadas en la rutina de un matrimonio que se presume sólido. El sol de Ciudad de México entraba por la ventana de la recámara con esa luz tibia de las cinco de la tarde, una claridad dorada que siempre me había gustado porque hacía que el polvo flotara como si fueran pequeños recuerdos suspendidos en el aire. Yo estaba doblando ropa recién salida de la secadora, sintiendo el calor de las sábanas en las palmas de mis manos, cuando escuché a Julián decir que iba a meterse a bañar. Su voz sonaba normal. Demasiado normal.
Aquella tarde parecía igual a cualquier otra, de esas que pasan sin dejar huella, mimetizadas en la rutina de un…
Pietro Palazzini tenía las manos sumergidas en el agua jabonosa de la cocina del Vaticano cuando los gritos perforaron la calma de la mañana. No eran gritos ordinarios; tenían la frecuencia del terror absoluto, ese que solo surge cuando el mundo conocido se quiebra de golpe. Era el 16 de octubre de 1943. Roma llevaba apenas cinco semanas bajo la ocupación nazi, pero el aire ya se sentía como una soga que se apretaba lentamente.
Pietro Palazzini tenía las manos sumergidas en el agua jabonosa de la cocina del Vaticano cuando los gritos perforaron la…
El aire acondicionado del aeropuerto internacional de la Ciudad de México zumbaba con una indiferencia metálica, ajeno a la tensión que se cocinaba cerca de la puerta de embarque. Lucía, una mujer pequeña de manos nudosas y espalda ligeramente encorvada por décadas de revisar tareas bajo la luz de bombillas de bajo voltaje, apretaba su bolso contra el pecho. A su lado, flanqueándola como dos columnas de mármol, estaban Mateo y Julián.
El aire acondicionado del aeropuerto internacional de la Ciudad de México zumbaba con una indiferencia metálica, ajeno a la tensión…
Daniel tiene treinta años, pero sus manos, marcadas por el rastro del trabajo manual y la resequedad del invierno, cuentan una historia de más décadas. Es padre soltero, una etiqueta que en la práctica significa ser el último en dormir, el primero en despertar y el único en sostener un mundo que amenaza con desmoronarse cada quincena. Cría a tres hijos en una casa donde el silencio es un lujo y el espacio una negociación constante.
Daniel tiene treinta años, pero sus manos, marcadas por el rastro del trabajo manual y la resequedad del invierno, cuentan…
Diego se quedó inmóvil dentro de la camioneta, con el motor apagado y las manos todavía aferradas al volante. Sobre el asiento del copiloto descansaba una caja de cartón mal sellada y, justo encima, un sobre manila cuyo color se había rendido ante el paso de los años. Afuera, la noche de Monterrey era una presencia física: tibia, cargada de ese viento seco que baja del Cerro de la Silla y que nunca termina de refrescar las calles. El estacionamiento del edificio, una estructura de concreto con luces amarillentas y parpadeantes, estaba casi vacío.
Diego se quedó inmóvil dentro de la camioneta, con el motor apagado y las manos todavía aferradas al volante. Sobre…
El aire bajo el puente de la calle Cuarta olía a humedad estancada y a humo de leña, un aroma que Ava nunca habría asociado con la supervivencia hasta que el mundo que conocía se desmoronó. Marlene no le pidió explicaciones el primer día, ni el segundo. Simplemente le pasó un termo abollado con caldo caliente, observando en silencio cómo Ava alimentaba a su hijo recién nacido, Leo, cuyo llanto quedaba amortiguado por el rugido constante de los autos que pasaban por encima de sus cabezas. La bondad de Marlene no era de esas que se anuncian con trompetas; era una caridad práctica, de manos callosas y gestos breves.
El aire bajo el puente de la calle Cuarta olía a humedad estancada y a humo de leña, un aroma…
End of content
No more pages to load






