La exesposa de Daniel Bisogno y empresaria mexicana, Cristina Riva Palacios, recientemente brindó una entrevista para TV Notas, en la que confesó que no soltó la mano del presentador de Ventaneando en sus últimos minutos de vida y le hizo una emotiva promesa al hombre que le dio lo mejor de su vida, su hija, en medio de su lecho de muerte, recalcando que gracias a ello se fue en paz el discípulo de Pati Chapoy.
Pese a que luchaba por sobrevivir y meses enfrentando complicaciones de su trasplante de hígado, Bisogno desgraciadamente perdió la vida el pasado jueves 20 de febrero del 2025. Su familia, como Alex Bisogno y Cristina, estuvieron en sus últimos momentos y no lo dejaron solo, sabiendo días atrás que ya estaba desahuciado. Riva Palacios confesó que antes de perder la vida fue intubado en un intento desesperado para que pudiera salir adelante, y en caso de no lograrlo, ella antes de que fuera sedado le hizo una promesa.

Cristina, declaró que pese a que lleva años separada del presentador de TV Azteca, mantenían una relación cordial por su hija en común, Michaela Bisogno. En el homenaje que se le realizó el pasado viernes 21 de febrero, la exempresaria habló con la prensa, confesando que él deseaba salir de esto y no se rindió jamás: “Fueron días complicados, llenos de fe. Daniel luchó hasta el último segundo. Nunca se rindió y siempre preguntaba por su hija. Decía: ‘Ya quiero salir para irme a ver a mi bebé’. Se aferró hasta el último momento por verla crecer. Siempre nos decía que su familia lo era todo”.

Ante esto, mencionó que ahora que el actor de Lagunilla, Mi Barrio perdió la vida, ella va a mantener con ayuda psicológica a la pequeña, como ha estado desde que se enteró de la grave situación de su padre, recalcando que para ella y para Daniel su bienestar y felicidad siempre fue lo primordial y él deseaba que esto no fuera un sufrimiento eterno para su única hija: “Desde siempre nos aseguramos de que estuviera rodeada de especialistas. Daniel quería verla feliz, y eso es lo que vamos a hacer por ella”.
Precisamente por ello es que cuando supo que no había esperanza de que sobreviviera, aún pese a que decidieron intubarlo, ella se acercó a su exmarido antes de que fuera sedado y le prometió que pasara lo que pasara, ella siempre iba a cuidar de su hija, que le daría loe mejor y que también su familia iba a apoyarla: “Nos despedimos diciendo: ‘Tranquilo, yo cuido a la niña. Tiene la mejor familia. No te preocupes. La niña va a estar bien’”.
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