Karol Sevilla responde al polémico video de Ángela Aguilar: “Salí en la portada”
La cantante aparece en la publicación junto a creadores de contenido y conductores que han hablado sobre la esposa de Christian Nodal

Karol Sevilla aparece en el video viral que Ángela Aguilar compartió en su cuenta oficial de TikTok en contra de conductores, creadores de contenido y personalidades del medio artístico nacional que supuestamente han ganado fama hablando de ella.
“Entrar a sus perfiles y ver que sus videos más vistos son donde la mencionan y por eso crecieron sus cuentas… se dice: GRACIAS”, se lee en el video publicado originalmente por la cuenta de TikTok @angelitasvips.
Tras el escándalo que se desató en redes sociales, la actriz y cantante mexicana reaccionó al video con su característico sentido del humor.
“Salí en la portada”, escribió en la sección de comentarios de la publicación original.
¿Qué dijo Karol Sevilla sobre Ángela Aguilar?
En algunas ocasiones, la protagonista de ‘Soy Luna’ ha sido cuestionada sobre los escándalos que constantemente enfrenta la intérprete de regional mexicano por su romance con Christian Nodal.
“Ya te critican por todo, pero Ángelita, ya cállate, ya mamita. Somos mujeres, al final a las mujeres se les critica más y también al hombre”, dijo en un encuentro con la prensa sobre los ataques en contra las mujeres.

Su declaración desató controversia, por lo que semanas más tarde ofreció una disculpa.
“Yo soy la más funable de todas las redes sociales y lo sé. Nunca lo hice con el afán de faltar al respecto y si lo hice, le pido disculpas. Lo hice en tono de broma, ya no me voy a meter más en temas sobre ella, yo nada más tengo un humor muy negro. No me arrepiento de lo que dije”, aseguró en un encuentro con medios.
Sin embargo, en algunas transmisiones en vivo que ha hecho en redes sociales ha imitado las populares frases de Ángela Aguilar.

Ellos son todos los influencers que aparecen en el video de Ángela Aguilar
Conductores
Joanna Vega-Biestro
Ana María Alvarado
Gustavo Adolfo Infante
Javier Ceriani
Verónica Gallardo
María Luisa Valdes Doria ‘La Maguicha’
Maryfer Centeno (grafóloga)
Influencers
Dayane Chrissel
Eddy Nieblas
Silvana La Marciana
El Zorrito Youtubero
Artistas
Karol Sevilla
Hasta el momento, solo Silvana La Marciana ha contestado al video que republicó Ángela Aguilar.
Cabe mencionar que la intérprete de ‘Dime cómo quieres’ no emitió declaraciones directas sobre el video, pero muchos usuarios interpretaron su reposteo como un ataque en contra de quienes han opinado sobre sus declaraciones, vida o carrera en sus contenidos.
News
Aquella tarde parecía igual a cualquier otra, de esas que pasan sin dejar huella, mimetizadas en la rutina de un matrimonio que se presume sólido. El sol de Ciudad de México entraba por la ventana de la recámara con esa luz tibia de las cinco de la tarde, una claridad dorada que siempre me había gustado porque hacía que el polvo flotara como si fueran pequeños recuerdos suspendidos en el aire. Yo estaba doblando ropa recién salida de la secadora, sintiendo el calor de las sábanas en las palmas de mis manos, cuando escuché a Julián decir que iba a meterse a bañar. Su voz sonaba normal. Demasiado normal.
Aquella tarde parecía igual a cualquier otra, de esas que pasan sin dejar huella, mimetizadas en la rutina de un…
Pietro Palazzini tenía las manos sumergidas en el agua jabonosa de la cocina del Vaticano cuando los gritos perforaron la calma de la mañana. No eran gritos ordinarios; tenían la frecuencia del terror absoluto, ese que solo surge cuando el mundo conocido se quiebra de golpe. Era el 16 de octubre de 1943. Roma llevaba apenas cinco semanas bajo la ocupación nazi, pero el aire ya se sentía como una soga que se apretaba lentamente.
Pietro Palazzini tenía las manos sumergidas en el agua jabonosa de la cocina del Vaticano cuando los gritos perforaron la…
El aire acondicionado del aeropuerto internacional de la Ciudad de México zumbaba con una indiferencia metálica, ajeno a la tensión que se cocinaba cerca de la puerta de embarque. Lucía, una mujer pequeña de manos nudosas y espalda ligeramente encorvada por décadas de revisar tareas bajo la luz de bombillas de bajo voltaje, apretaba su bolso contra el pecho. A su lado, flanqueándola como dos columnas de mármol, estaban Mateo y Julián.
El aire acondicionado del aeropuerto internacional de la Ciudad de México zumbaba con una indiferencia metálica, ajeno a la tensión…
Daniel tiene treinta años, pero sus manos, marcadas por el rastro del trabajo manual y la resequedad del invierno, cuentan una historia de más décadas. Es padre soltero, una etiqueta que en la práctica significa ser el último en dormir, el primero en despertar y el único en sostener un mundo que amenaza con desmoronarse cada quincena. Cría a tres hijos en una casa donde el silencio es un lujo y el espacio una negociación constante.
Daniel tiene treinta años, pero sus manos, marcadas por el rastro del trabajo manual y la resequedad del invierno, cuentan…
Diego se quedó inmóvil dentro de la camioneta, con el motor apagado y las manos todavía aferradas al volante. Sobre el asiento del copiloto descansaba una caja de cartón mal sellada y, justo encima, un sobre manila cuyo color se había rendido ante el paso de los años. Afuera, la noche de Monterrey era una presencia física: tibia, cargada de ese viento seco que baja del Cerro de la Silla y que nunca termina de refrescar las calles. El estacionamiento del edificio, una estructura de concreto con luces amarillentas y parpadeantes, estaba casi vacío.
Diego se quedó inmóvil dentro de la camioneta, con el motor apagado y las manos todavía aferradas al volante. Sobre…
El aire bajo el puente de la calle Cuarta olía a humedad estancada y a humo de leña, un aroma que Ava nunca habría asociado con la supervivencia hasta que el mundo que conocía se desmoronó. Marlene no le pidió explicaciones el primer día, ni el segundo. Simplemente le pasó un termo abollado con caldo caliente, observando en silencio cómo Ava alimentaba a su hijo recién nacido, Leo, cuyo llanto quedaba amortiguado por el rugido constante de los autos que pasaban por encima de sus cabezas. La bondad de Marlene no era de esas que se anuncian con trompetas; era una caridad práctica, de manos callosas y gestos breves.
El aire bajo el puente de la calle Cuarta olía a humedad estancada y a humo de leña, un aroma…
End of content
No more pages to load






