“Me fue infiel con El Polaco”: Dalila rompe el silencio y revela lo que pasó en el camarín
Un triángulo de pasiones y verdades incómodas. “Si yo tuve la cara de decirle a mi pareja, él podría hacer lo mismo”, lanzó sin filtro

“Hace muchos años que nos conocemos, y justo una vez se dio en un teatro en Rosario, le contaron que yo estaba, se levantó de la suite donde estaba y salió a verme”. El relato de Dalila deja en silencio al estudio, ya que nadie esperaba esa confesión de “La diosa del verbo amar”, sobre su affaire con El Polaco.
Si bien en un principio mantuvo el suspenso, luego de unos minutos mencionó el nombre del músico, a quien cada vez que le preguntaron por su relación con ella, negó que hubiera pasado algo romántico entre ellos.
“Ahí salimos abrazados en algunas fotos. Todavía no consumamos el acto. Y ya que está, voy a ser muy honesta, porque si fui honesta con mi pareja… él me llama para su cumpleaños, me invita, yo voy, estuve en el camarín. Y en algún momento me pidió que cantara, le dedicara una canción, le canté y sí, terminamos a los besos”, confesó en el estudio de Pelotuchos, en el canal de streaming 2 Reyes.
La escena, relatada con franqueza y sin eufemismos, arrancó como una anécdota y terminó como el detonante involuntario de una noticia que lleva semanas ocupando los portales: El Polaco, ícono popular y protagonista incansable de romances mediáticos, puso punto final a su historia con Barby Silenzi, la bailarina con la que compartió desde 2016 una relación marcada por las vueltas, los silencios y un cansancio que terminó minando la esperanza.
Dalila recordó con detalle aquel encuentro en Rosario. No fue casualidad. Ambos sabían exactamente en qué lugar se entrecruzaban sus carreras y sus vidas. Relató cómo el músico no dudó en buscarla y aparecer, fugaz, solo para verla. El público quedó testigo en unas fotos de abrazo, pero la cantante quiso ir más lejos. “Todavía no consumamos el acto —aclaró, abriendo el juego de la confesión—. Y ya que está, voy a ser muy honesta, porque si fui honesta con mi pareja…”
Con precisión quirúrgica, Dalila no omitió ningún paso del camino. Afirmó que él la llamaba para eventos personales, como su cumpleaños, y la invitaba a sumarse a sus celebraciones. “Él me llama para su cumpleaños, me invita, yo voy, estuve en el camarín. Y en algún momento me pidió que cantara, le dedicara una canción, le canté y sí, terminamos a los besos. Me dijo que se iba a vivir a Rosario”, contó entre risas.
No se trató de una excusa vacía. Dalila aceptó que las copas y el contexto pesaron, y que la tentación apareció en ese instante único donde lo prohibido deja de serlo, aunque solo sea por un rato y unas fotos. “Y yo sabía que cuando llegue a casa me iban a decir que teníamos que hablar. Y sí, hablé, le dije la verdad a mi marido, fui muy sincera, le dije que estaba en falta y que la decisión era suya”, expresó.
A continuación, la intérprete deslizó algo más que un reproche: “Porque él se hizo el bol… y dijo que no, que me quiere, somos muy amigos, jamás pasó nada… dale, ¿no tenés huevos para decirle a tu mujer, mujer que ya no es tuya? Y sí, yo tuve ovarios para decirle a mi pareja que me mandé una cagada. Es más, me dijo que después me llamaba, porque justo estaba trasladando los muebles de los chicos”, destacó sobre las palabras del cantante.
Así, las últimas horas se llenaron de frases que rebotaron de pantalla en pantalla: “Tomás un par de tragos, estás con tus amigos y te puede pasar”, resumió Dalila mientras en el aire quedaba la sensación de que hay verdades que, si no se cuentan, arden por dentro.
La confesión encendió la mecha de los rumores y de la circulación incesante de especulaciones. Pero el origen del problema entre El Polaco y Barby Silenzi nunca estuvo atado solamente a un tercero. La ruptura, que el propio cantante oficializó a principios de junio, se cocinó a fuego lento, alimentada por el desgaste y la distancia. A pesar de ser padres de una hija de cinco años, la pareja había decidido desandar sus caminos tras una cadena de crisis, reconciliaciones a medias y la definitiva sensación de haberlo intentado demasiadas veces.
La separación de El Polaco y Barby Silenzi
El intérprete cuyo historial afectivo abarca cuatro separaciones sentimentales—previo a Barby, compartió capítulos con Karina La Princesita, Silvina Luna y Valeria Aquino—sumó una ruptura más a su biografía sentimental. Dicen que en esta ocasión los problemas crecieron cuando el músico partió de gira en solitario, una ausencia que fue ampliando la grieta y que, según cercanos, resultó insalvable.
Consultado con insistencia por los rumores acerca del final de su vínculo, buscó cerrar el tema, al menos en público: “Sí, estamos separados. Estamos separados. Me parece que es definitivo”, sentenció.
Así, entre cánticos dedicados, fotos en camarines y palabras cruzadas en entrevistas, la historia de El Polaco, Barby Silenzi y Dalila se disuelve en la coreografía eterna de la cumbia romántica: con besos que no se esconden, verdades a medias y valientes que, esta vez, decidieron contarlo todo.
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