VIDEO: Raphy Pina capturo a Natti Natasha con su primer antojo
En cada embarazo, hay momentos inolvidables. Algunos tienen que ver con ecografías, otros con pataditas, y muchos… con los famosos antojos.
Y si hay alguien que vive esta etapa con absoluta naturalidad, esa es Natti Natasha. Lejos del glamour de los escenarios, la cantante está disfrutando de su segundo embarazo con la frescura de una mujer que ya no necesita posar para demostrar nada.

AL FINAL DEL CONTENIDO TE DEJAMOS EL VIDEO
Desde que anunció que está en la dulce espera nuevamente junto a Raphy Pina, los fans están más pendientes que nunca.

Cada movimiento, cada publicación, cada gesto cotidiano se transforma en una pequeña historia que despierta ternura y simpatía.
Pero hay momentos que no se publican en Instagram, sino que simplemente… suceden. Y uno de esos, quedó registrado por sorpresa.

Raphy, que siempre ha mostrado su lado más protector y cómplice, fue testigo de una escena que no dudó en grabar: en plena noche, al parecer alrededor de las 10 p. m., bajó a la cocina y se encontró con su pareja ahí, solita, en silencio, comiéndose unos mangos como si fueran oro.
AL FINAL DEL CONTENIDO TE DEJAMOS EL VIDEO

La imagen es simple, pero dice tanto: ella de espaldas, con la luz tenue, disfrutando ese antojo con una sonrisa tranquila y esa cara de “ni me hables que esto es mío”.
El video se volvió viral casi al instante. Porque no hay maquillaje, ni filtros, ni poses. Es simplemente Natti siendo mamá en camino, siendo mujer con antojo, siendo ella.

Y la reacción de sus seguidores no se hizo esperar: comentarios como “¡la más real!”, “así somos todas en embarazo”, o “mangos a las 10 p. m., reina total”, inundaron las redes. A veces, los momentos más simples son los que más llegan.
Y ahí está la escena: Natti Natasha, en bata, en la cocina, y con las manos llenas de mango. Una reina tropical, en su salsa. Y Raphy, de testigo, sabiendo que ese bebé viene con sabor caribeño desde el primer antojo.

A CONTINUACION TE DEJAMOS EL VIDEO
News
Aun así, Aarón guardó silencio. Miró a su hija de cuatro años—acurrucada bajo la cobija, aferrada a su osito de peluche mientras dormía profundamente—y entendió que él no tenía derecho a romper aquel hogar…
Aun así, Aarón guardó silencio. Miró a su hija de cuatro años—acurrucada bajo la cobija, aferrada a su osito de…
Ella dejó a un hombre sin hogar negro ducharse en su casa. Cuando terminó, se desmayó al verlo…
Ella dejó a un hombre sin hogar negro ducharse en su casa. Cuando terminó, se desmayó al verlo… Una joven…
El peso de los puños rotos
El peso de los puños rotos El aire dentro del Olympic Auditorium de Los Ángeles, aquel 15 de marzo de…
En el estacionamiento del aeropuerto de la Ciudad de México, encontré a mi hija dormida dentro de su coche junto a sus gemelos. Le pregunté: —¿Dónde están los ocho millones de pesos (150 mil dólares) que invertí en tu startup? Rompió en llanto. —Mi esposo y su familia se llevaron todo… me hicieron pasar por loca. Sentí que se me nublaba la vista. —Recoge tus cosas —le dije—. Vamos a arreglar esto ahora mismo.
En el estacionamiento del aeropuerto de la Ciudad de México, encontré a mi hija dormida dentro de su coche junto…
Lo dejaron plantado en el altar, y él se casó con su esclava que tanto lo amaba…
Lo dejaron plantado en el altar, y él se casó con su esclava que tanto lo amaba… Ella lloraba escondida….
El peso de lo invisible
El peso de lo invisible Don Esteban Montoya entendía el silencio mejor que nadie. En su mundo, el ruido solía…
End of content
No more pages to load






