El insólito gesto navideño de Mauro Icardi para Amancio que reavivó tensiones con Benjamín Vicuña
Un festejo sin sobresaltos aparentes dejó una imagen inesperada que volvió a encender tensiones en el drama familiar

La celebración de Navidad de la China Suárez y Mauro Icardi dejó más interrogantes que certezas. Aunque el clima fue tranquilo y sin escándalos a la vista, algunas imágenes compartidas desde la llamada Casa de los Sueños volvieron a instalar tensiones conocidas. Entre postales íntimas y gestos llamativos, Benjamín Vicuña quedó, una vez más, en el centro de las miradas.

Mientras tanto, el actor chileno pasó las fiestas junto a su pareja, Anita Espasandín, y su entorno más cercano. Su intención es reencontrarse con sus hijos en Año Nuevo, cuando espera compartir tiempo tanto con Magnolia y Amancio, fruto de su relación con la China, como con Bautista, Benicio y Beltrán, los hijos que tuvo con Pampita.

En ese contexto, y con una disputa aún latente por el centro de vida de los niños, lo que menos se esperaba era un gesto que pudiera interpretarse como una provocación. No hubo declaraciones públicas ni mensajes explícitos, pero sí una imagen que rápidamente generó lecturas y comentarios por lo que dejaba entrever. Informa Voces Críticas.

El protagonista fue Amancio Vicuña. Como tantos chicos de su edad, el pequeño muestra interés por el fútbol, y ese entusiasmo fue el disparador de un regalo especial de parte de Icardi. Se trató de una imagen intervenida en la que el niño aparece luciendo la camiseta del Galatasaray, el club turco en el que juega el delantero rosarino, como si fuera parte del plantel.

La foto fue compartida por la propia China Suárez en sus historias de Instagram. No trascendió si el obsequio incluyó algo más, pero el gesto no pasó inadvertido. Para muchos, llegó en un momento delicado y fue leído como un mensaje implícito hacia Vicuña, pese a la aparente tregua que atraviesan los adultos.

Cabe recordar que el actor manifestó en más de una ocasión su inquietud por la vida de Magnolia y Amancio en Turquía. Aunque la China los inscribió en un colegio de Estambul para continuar con su educación, Vicuña siempre se mostró reticente a que esa experiencia marque un punto de no retorno y derive en una instalación definitiva en Europa, una preocupación que, con estas señales, vuelve a quedar expuesta.