Regina Torné confiesa el único arrepentimiento que la persigue sobre el destino de su hija

A los más de 80 años, Regina Torné vive alejada del bullicio de la fama. En una casa sencilla en Puebla, lejos de los reflectores, la que fuera una de las actrices más reconocidas de México ahora pasa sus días en silencio. Su voz sigue siendo firme, sus ojos desprenden inteligencia, pero detrás de su mirada se adivina el peso de una historia dolorosa.
Fue ícono del cine y la televisión mexicana durante décadas, pero pocos saben que detrás de su sonrisa se esconde un dolor inmenso: su única hija fue condenada por asesinato , y Regina tuvo que vivir el tormento de verla atravesar las puertas de una prisión, cargando sobre sus hombros el estigma de ser “la madre de una asesina”.

De estrella del jazz a “madre de una criminal”
Nacida en 1944 en Villahermosa, Tabasco, Regina Torné destacó desde joven por su talento artístico. A los 18 años ya tenía un título universitario y dominaba tres idiomas. Su carrera comenzó en la música, como cantante de jazz — incluso fue considerada pionera del género en México.
Pero su destino cambió cuando decidió enfocarse en la actuación. Pronto se convirtió en uno de los rostros más queridos del cine y la televisión latinoamericana. Ganó premios internacionales, protagonizó clásicos como Como Agua para Chocolate , y fue parte fundamental de series legendarias como El Chavo del Ocho .
Sin embargo, en pleno esplendor profesional, la tragedia tocó a su puerta.

El crimen que sacudió a México: su hija mató a una mujer
En 2006, todo el país quedó conmocionado ante un caso brutal: Maribel Monroy Flores, una madre de 26 años, fue secuestrada, golpeada, estrangulada con una cadena y quemada . Tras días de investigación, las autoridades descubrieron que entre los responsables estaba Regina del Pilar Campos Inchaustegui, la única hija de Regina Torné .
El móvil era un triángulo amoroso enfermizo. Regina del Pilar mantenía una relación con Edgar Rogelio Eslava Sánchez, quien ya estaba casado. Al verse rechazada por la esposa de él, planeó una venganza extrema. Contratando a tres hombres, ordenó el secuestro y posterior asesinato de Maribel.
El resultado: fue sentenciada a 35 años de prisión , cumpliendo condena en el penal de Santa Martha Acatitla.

Y Regina Torné? Tuvo que enfrentar cámaras, preguntas insensibles, y el juicio público. “No puedo entender cómo llegó a hacer algo así,” dijo en una entrevista. “Solo sé que la amo, y que debo aceptar lo que hizo.”
“Perdí dos veces: cuando entró a la cárcel y cuando dejé de trabajar”
En 2016, Regina anunció su retiro definitivo de la industria. Decidió abandonar Ciudad de México, donde había filmado docenas de películas y novelas, y se mudó a Puebla, buscando tranquilidad. Pero ese retiro no fue voluntario: el dolor de ver a su hija tras las rejas, sumado al acoso mediático, la obligó a reinventarse.
Sin embargo, no desapareció del todo. Fundó una academia de arte dramático para niños y jóvenes , donde no solo enseña técnica actoral, sino también valores humanos. “No puedo sanar con el silencio,” dijo una vez. “Sanaré contando mi historia, enseñando, y siguiendo adelante.”

Icono cultural: de “El Chavo del Ocho” a los videojuegos brasileños
Aunque su papel más recordado es el de Mamá Elena en Como Agua para Chocolate (película que ganó 10 premios Ariel), Regina Torné también marcó época en la comedia clásica El Chavo del Ocho , interpretando a Gloria , una mujer altiva y sarcástica que robó el corazón del público latinoamericano.
Su popularidad cruzó fronteras, especialmente en Brasil, donde El Chavo aún tiene millones de seguidores. Hasta apareció en el videojuego Street Chávez II , una parodia basada en la serie, consolidando su presencia en la cultura pop internacional.

Un legado que va más allá del cine
Regina Torné no es solo una actriz. Es una madre que sobrevivió al dolor más profundo. Una artista que resistió al paso del tiempo. Y una mujer que, a pesar de todo, encontró fuerzas para levantarse y ayudar a otros.
“Puedo estar vieja, pero no estoy agotada,” dice con orgullo. “Mi alma sigue joven, mi corazón sigue ardiendo por el arte. Ahora quiero usar mi experiencia para guiar a nuevas generaciones.”
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