Wanda Nara habló por primera vez luego del escándalo con Mauro Icardi: “La China no es un problema para mí”
La empresaria fue a declarar junto a L-Gante en la causa de casinos virtuales y, al salir, dio detalles sobre el tenso episodio que vivió con el futbolista el viernes pasado por la revinculación con sus hijas


La batalla judicial entre Wanda Nara y Mauro Icardi continúa sumando capítulos. Tras el tenso episodio del viernes pasado en el Chateau Libertador, la mediática se refirió por primera vez públicamente al conflicto familiar. La situación de revinculación entre el futbolista y sus hijas menores derivó en un operativo judicial de más de diez horas, con amplia cobertura mediática. En ese contexto, Wanda rompió el silencio este lunes por la tarde ante los micrófonos del programa Intrusos (América).
El breve intercambio ocurrió desde el interior del vehículo junto a L-Gante, luego de que ambos se presentaron a declarar en la causa que investiga la promoción de juegos de azar online. Según pudo saber Teleshow, tanto Wanda como el músico, también imputado en la causa, se presentaron por separado ante la Justicia pero se fueron juntos.
“No se puede hablar de eso”, comenzó diciendo la empresaria cuando le preguntaron por lo ocurrido durante el proceso de revinculación de sus hijas con Icardi. Y agregó con firmeza: “Todo lo que se dijo es mentira, pero por suerte están las cámaras de seguridad de mi casa, que grabaron lo que ocurrió”.
La empresaria remarcó que siempre colaboró con las autoridades y valoró la intervención oficial en el caso. “Estoy muy contenta porque se está haciendo todo bien, el Ministerio Público Tutelar está ayudando mucho”, aseguró. Además, afirmó que las niñas se encuentran bien, algo que, según sus palabras, es su principal preocupación: “Ellas están bien, que es mi prioridad y la de su papá”.

En las últimas horas, también circularon versiones sobre la suspensión de su viaje al Mundial de Clubes en Miami, donde iba a representar a Telefe. Sin embargo, Nara desmintió estos rumores: “No estaban ni enterados, yo estaba invitada por otra persona”. De ese modo, desligó al canal de cualquier decisión editorial y dejó entrever que su presencia en el evento no dependía exclusivamente de su contrato laboral.
Respecto a la creciente exposición del proceso de revinculación y la participación de la China Suárez, actual pareja de Icardi, Wanda fue tajante: “No me molesta y no es un problema para mí”. La frase llegó luego de que se confirmara que la actriz compartió un almuerzo con las hijas del futbolista durante el fin de semana, en medio del proceso judicial.
Por su parte, L-Gante también tomó la palabra al salir de la audiencia. Al ser consultado sobre su vínculo actual con Wanda, respondió con tono relajado: “No la veo casi nunca. Cuando estamos juntos la pasamos bien”. Y agregó, sin dar mayores precisiones: “Se ve cuando su abogado sale a hablar en la televisión, después no lo veo”. Sobre el motivo que los reunió ese lunes, explicó: “Estamos bien, liberándonos de los problemas”.

Las imágenes del encuentro entre ambos alimentaron nuevas especulaciones sobre su vínculo, que desde hace meses se mantiene entre idas, vueltas y gestos ambiguos en redes sociales. Sin embargo, el foco de la jornada estuvo centrado en las declaraciones de la mediática, que por primera vez abordó públicamente el conflicto por la custodia y revinculación de sus hijas con su padre.
El episodio del viernes, que incluyó gritos, llanto y la negativa inicial de las menores a irse con su padre, fue el punto más alto de una disputa que ya se trasladó tanto al ámbito judicial como al mediático. La intervención de personal sanitario y fuerzas de seguridad en el departamento del Chateau dejó expuesta la magnitud del conflicto, que ahora continúa bajo supervisión judicial.
Por lo pronto, Wanda se mostró serena ante las cámaras y evitó profundizar sobre el episodio, aunque dejó en claro su posición. La causa judicial por juegos online sigue su curso, y mientras tanto, su situación familiar continúa siendo seguida de cerca por los medios y el público.
News
Aquella tarde parecía igual a cualquier otra, de esas que pasan sin dejar huella, mimetizadas en la rutina de un matrimonio que se presume sólido. El sol de Ciudad de México entraba por la ventana de la recámara con esa luz tibia de las cinco de la tarde, una claridad dorada que siempre me había gustado porque hacía que el polvo flotara como si fueran pequeños recuerdos suspendidos en el aire. Yo estaba doblando ropa recién salida de la secadora, sintiendo el calor de las sábanas en las palmas de mis manos, cuando escuché a Julián decir que iba a meterse a bañar. Su voz sonaba normal. Demasiado normal.
Aquella tarde parecía igual a cualquier otra, de esas que pasan sin dejar huella, mimetizadas en la rutina de un…
Pietro Palazzini tenía las manos sumergidas en el agua jabonosa de la cocina del Vaticano cuando los gritos perforaron la calma de la mañana. No eran gritos ordinarios; tenían la frecuencia del terror absoluto, ese que solo surge cuando el mundo conocido se quiebra de golpe. Era el 16 de octubre de 1943. Roma llevaba apenas cinco semanas bajo la ocupación nazi, pero el aire ya se sentía como una soga que se apretaba lentamente.
Pietro Palazzini tenía las manos sumergidas en el agua jabonosa de la cocina del Vaticano cuando los gritos perforaron la…
El aire acondicionado del aeropuerto internacional de la Ciudad de México zumbaba con una indiferencia metálica, ajeno a la tensión que se cocinaba cerca de la puerta de embarque. Lucía, una mujer pequeña de manos nudosas y espalda ligeramente encorvada por décadas de revisar tareas bajo la luz de bombillas de bajo voltaje, apretaba su bolso contra el pecho. A su lado, flanqueándola como dos columnas de mármol, estaban Mateo y Julián.
El aire acondicionado del aeropuerto internacional de la Ciudad de México zumbaba con una indiferencia metálica, ajeno a la tensión…
Daniel tiene treinta años, pero sus manos, marcadas por el rastro del trabajo manual y la resequedad del invierno, cuentan una historia de más décadas. Es padre soltero, una etiqueta que en la práctica significa ser el último en dormir, el primero en despertar y el único en sostener un mundo que amenaza con desmoronarse cada quincena. Cría a tres hijos en una casa donde el silencio es un lujo y el espacio una negociación constante.
Daniel tiene treinta años, pero sus manos, marcadas por el rastro del trabajo manual y la resequedad del invierno, cuentan…
Diego se quedó inmóvil dentro de la camioneta, con el motor apagado y las manos todavía aferradas al volante. Sobre el asiento del copiloto descansaba una caja de cartón mal sellada y, justo encima, un sobre manila cuyo color se había rendido ante el paso de los años. Afuera, la noche de Monterrey era una presencia física: tibia, cargada de ese viento seco que baja del Cerro de la Silla y que nunca termina de refrescar las calles. El estacionamiento del edificio, una estructura de concreto con luces amarillentas y parpadeantes, estaba casi vacío.
Diego se quedó inmóvil dentro de la camioneta, con el motor apagado y las manos todavía aferradas al volante. Sobre…
El aire bajo el puente de la calle Cuarta olía a humedad estancada y a humo de leña, un aroma que Ava nunca habría asociado con la supervivencia hasta que el mundo que conocía se desmoronó. Marlene no le pidió explicaciones el primer día, ni el segundo. Simplemente le pasó un termo abollado con caldo caliente, observando en silencio cómo Ava alimentaba a su hijo recién nacido, Leo, cuyo llanto quedaba amortiguado por el rugido constante de los autos que pasaban por encima de sus cabezas. La bondad de Marlene no era de esas que se anuncian con trompetas; era una caridad práctica, de manos callosas y gestos breves.
El aire bajo el puente de la calle Cuarta olía a humedad estancada y a humo de leña, un aroma…
End of content
No more pages to load






