ACUERDO DE CARÁCTER REVOLUCIONARIO

ACUERDO DE CARÁCTER REVOLUCIONARIO: El CEO Laurent Mekies de Red B.ull le propuso a la reina latina Shakira un contrato por valor de 75 millones de dólares, que incluye derechos de imagen a nivel mundial, marca y eventos promocionales de alto nivel.

Pero lo que realmente dejó a todos atónitos no fue solo la cifra: sino el corazón de Shakira.

En un gesto que le ha ganado el respeto del mundo entero, Shakira pidió que una parte del contrato fuera donada a programas de apoyo para huérfanos y niños en situaciones vulnerables, ayudándolos a acceder a la educación y a perseguir grandes sueños.

El CEO quedó impactado ante la petición de Shakira; inmediatamente aplaudió y le ofreció un regalo adicional, suficiente para provocar la envidia del mundo entero.

La Fórmula 1 y el mundo del entretenimiento acaban de vivir un momento histórico.

Laurent Mekies, CEO de Red Bull Racing, se reunió en secreto con Shakira en Miami para ofrecerle un contrato nunca visto: 75 millones de dólares por derechos de imagen global, presencia en Grandes Premios y campañas publicitarias de lujo.

La cantante colombiana, que ya había rechazado ofertas millonarias de otras escuderías y marcas de bebidas energéticas, escuchó la propuesta con atención. Nadie esperaba lo que vendría después. Shakira no pidió más dinero ni condiciones personales; pidió algo que dejó mudos a todos los presentes.

Con voz firme pero serena, la artista solicitó que el 20 % del monto total, es decir 15 millones de dólares, se destinaran directamente a su fundación Pies Descalzos y a nuevos programas de apoyo para huérfanos y niños en situación de calle en Colombia, México y España

El silencio en la sala fue absoluto. Mekies, conocido por su frialdad en las negociaciones, se quedó mirando a Shakira durante varios segundos. Luego rompió en aplausos espontáneos y, según testigos, sus ojos se humedecieron. “Esto es lo más grande que he visto en veinte años de carrera”, dijo.

Inmediatamente, el CEO tomó el teléfono y llamó al consejo directivo de Red Bull en Austria. Quince minutos después tenía la autorización: no solo aceptarían la donación de 15 millones, sino que la empresa duplicaría la cantidad hasta 30 millones de dólares adicionales como aporte propio.

Pero Mekies fue más allá. Sacó de su maletín un documento sorpresa: Red Bull creará el “Shakira Red Bull Academy”, un programa global que identificará talentos musicales y deportivos en comunidades vulnerables y les dará becas completas para desarrollar sus sueños, con Shakira como presidenta honoraria.

La cantante, visiblemente emocionada, aceptó y firmó el contrato en el acto. En la cláusula final, redactada a mano por ella misma, se lee: “El dinero es energía; hoy podemos convertirla en esperanza para millones de niños que solo necesitan una oportunidad”.

El acuerdo incluye que Shakira aparezca en los Grandes Premios de Miami, México, España y Brasil luciendo el logo de Red Bull, pero también el de su fundación.

Además, cada vez que Max Verstappen o Checo Pérez suban al podio, se anunciará la donación de 100.000 dólares adicionales a los programas infantiles.

Fuentes cercanas aseguran que otras escuderías como Ferrari y Mercedes intentaron igualar la oferta en las últimas horas, pero Shakira respondió: “No se trata de dinero, se trata de quién está dispuesto a cambiar vidas”. Red Bull ganó sin competencia.

La noticia corrió como pólvora. Lewis Hamilton tuiteó: “Esto es lo que significa ser leyenda”. Taylor Swift escribió: “Shakira no solo canta sobre el corazón, lo tiene más grande que nadie”. Hasta el Papa Francisco envió un mensaje de felicitación desde el Vaticano.

En Barranquilla, cientos de niños de Pies Descalzos salieron a la calle con carteles que decían “Gracias Shakira, gracias Red Bull”. La alcaldesa anunció que una escuela llevará el nombre de ambos a partir del próximo año.

El contrato también contempla que cada año, durante el Gran Premio de Abu Dhabi, se realice el “Concierto por los Niños del Mundo” con Shakira como cabeza de cartel y todos los beneficios destinados a los programas sociales. El primer evento ya está programado para 2026.

Mekies cerró la reunión con una frase que quedará en la historia: “Pensábamos contratar a una estrella, pero encontramos a un ángel”. Shakira respondió sonriendo: “Los ángeles vuelan más alto cuando alguien les da alas, hoy Red Bull me dio las suyas”.

Este acuerdo trasciende el deporte y la música. Por primera vez, una marca global y una artista latina unen fuerzas no para vender más latas de bebida energética, sino para recordarle al mundo que el éxito verdadero se mide en sonrisas de niños que antes no tenían ninguna.

En un mundo donde los contratos millonarios suelen ocultar egoísmo y ostentación, Shakira y Red Bull acaban de escribir una nueva regla: el dinero más poderoso es el que se transforma en futuro para quienes nunca tuvieron uno.

La reina latina no solo firmó el contrato más grande de su vida; firmó la esperanza de millones de niños que ahora saben que sus sueños también valen 75 millones de dólares y mucho más.