La vestimenta que Delcy Rodríguez lució durante su juramentación como presidenta de Venezuela se convirtió rápidamente en un tema de conversación nacional.

Lo que debía ser un acto solemne pasó a segundo plano frente a la atención que recibió el vestido, cuyo estilo y exclusividad llamaron poderosamente la atención del público.

VER AL FINAL DEL CONTENIDO EL PRECIO DEL VESTIDO DE DELSY PARA LA JURAMENTACION

Analistas de moda y usuarios en redes comenzaron a rastrear el posible origen de la prenda.

Asociándola con marcas de lujo internacionales poco accesibles para la mayoría de los venezolanos.

Aunque no existe una cifra oficial confirmada, el valor estimado del vestido fue interpretado como un símbolo de privilegio en un país marcado por carencias profundas.

La polémica no giró solo en torno al dinero, sino al mensaje implícito que proyecta una imagen de lujo en un contexto de crisis.

Para muchos ciudadanos, el contraste entre la elegancia del acto y la realidad de hospitales, escuelas y salarios deteriorados resultó difícil de aceptar.

Desde el entorno gubernamental se evitó responder directamente sobre el costo o procedencia del vestido, lo que reforzó la sensación de opacidad.

Mientras tanto, el tema siguió creciendo en redes, convirtiéndose en una expresión más del descontento social que vive el país.

Este episodio mostró cómo los símbolos importan tanto como las decisiones políticas.

Un vestido puede parecer un detalle superficial, pero en escenarios de alta tensión social se transforma en una señal potente sobre la distancia entre el poder y la vida diaria de la población.

AQUI LO QUE COSTO EL VESTIDO