Carlos Rivera muestra lo grande que está Leoncito,...

Carlos Rivera muestra lo grande que está Leoncito, en un nuevo posado de padre e hijo

Como postal navideña, el cantante compartió una foto en la que aparece cargando al niño de 2 años de edad

© IG:

Desde Huamantla, Tlaxcala, donde celebró en familia la Navidad, Carlos Rivera compartió una serie de fotos con las que les envió sus mejores deseos a sus seguidores, a quienes sorprendió con un nuevo posado al lado de Leoncito, su hijo de 2 años. Debido a que tanto él como Cynthia han elegido que su hijo se desarrolle al margen de la fama, no suelen compartir fotos de él en redes; sin embargo, como si se tratara de un milagro de Navidad, el cantante incluyó en sus  postales esta, en la que aparece con su heredero en brazos.

Carlos Rivera junto a su esposa Cynthia Rodríguez.

El cantante dedicó una palabras a sus seguidores: “¡Feliz Navidad! Que Dios llene de felicidad cada hogar y cada familia. Que la paz reine en los corazones y la felicidad inunde las almas. ¡Jesús ha nacido!”, escribió el cantante  junto a estas imágenes captadas por el fotógrafo Oscar Abiud.

Related Articles

News 5 months ago

Entró al funeral de mi hija con su amante del brazo, mientras mi pequeño nieto aún yacía sin nacer dentro de ella. Me aferré al banco hasta que los nudillos se me pusieron blancos. “Muestra un poco de respeto”, le siseé. Él solo sonrió con desdén. Entonces la abogada se puso de pie. “De acuerdo con su testamento…”. La sala quedó en silencio. Él palideció. Porque mi hija no solo dejó dinero: dejó pruebas. Y esta noche, por fin voy a contar cómo murió realmente… y quién se aseguró de que no viviera para contarlo.

Entró en la iglesia como si fuera una boda. Rodrigo Salvatierra llevaba del brazo a…

News 5 months ago

Dos horas después de que mi hija embarazada muriera, sonó mi teléfono. —Señora Morgan —susurró el médico—, venga a mi despacho. Sola. Y escuche: no se lo diga a nadie. Especialmente a su yerno. Sentí que me ardía la garganta. —¿Por qué él? Ella ya se fue… ¿qué podría hacer ahora? Hubo una pausa, y luego llegaron las palabras que me partieron la espalda por dentro: —Porque su hija no murió por lo que usted cree. Y el bebé… no es lo único que falta. Agarré mi abrigo, porque si me quedaba, iba a gritar. Y si iba, quizá por fin descubriría con quién había casado a mi hija.

Dos horas después de que mi hija embarazada muriera, el silencio de casa se rompió…