La emoción está a flor de piel en la casa de Chiqui Delgado: su hija Marielena, fruto de su relación con Guillermo Dávila, ya está lista para dar el gran paso y ella, como madre, no puede contener la nostalgia.

Aquel bebé que llegó hace 33 años, hoy elige su vestido de novia, y la escena hace que todo parezca arrancado de un cuento que la vida decidió escribir en realidad.

ASI PREPARA CHIQUINQUIRA DELGADO LA BODA DE SU HIJA MARIANELA DAVILA

Durante el proceso de selección del atuendo, madre e hija compartieron risas, miradas y hasta lágrimas, en una boutique donde Marielena confesó que, curiosamente, rechazó un vestido al principio porque “no era el mío” y terminó enamorándose de él apenas salió del probador.

Fue en ese momento cuando Chiqui soltó lo que muchas veces queda oculto: “Parece que fue ayer que nació y hoy estamos escogiendo su vestido de novia”, y en esa frase está todo el peso del tiempo, el amor y lo inevitable.

Todo indica que la joven ya dio su “sí” al empresario John Lowell —comprometida a inicios de este año— y la boda ahora entra en la cuenta regresiva.

Más que una ceremonia, será la celebración de una historia familiar que se transforma, de una etapa que cierra y otra que abre con vestidos, flores y promesas.

ASI PREPARA CHIQUINQUIRA DELGADO LA BODA DE SU HIJA MARIANELA DAVILA

Y claro, por supuesto que Chiqui está ahí para acompañarla, para brindar con champaña y para ver en las redes un álbum de momentos que jamás imaginó tan pronto.

Porque entre arreglos, invitaciones y expectativas, se cuela ese instante que nos hace pensar en lo rápido que pasa la vida… y lo bonito que es cuando se detiene para una instantánea perfecta.