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Fernando Carillo y Lili Estefan se dicen de todo en pleno en vivo en El Gordo y la Flaca, donde el actor se quejó de que Lili dejó de seguirlo

Un momento de alta tensión se vivió recientemente en el programa El Gordo y la Flaca, cuando Fernando Carrillo y Lili Estefan protagonizaron un intercambio de palabras que dejó a la audiencia completamente sorprendida.

Lo que comenzó como una conversación aparentemente cordial terminó convirtiéndose en un cruce de acusaciones en pleno en vivo, evidenciando viejas heridas y resentimientos que, según el actor venezolano, arrastra desde hace más de dos décadas.

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Durante su intervención, Fernando Carrillo expresó públicamente su molestia al revelar que Lili Estefan dejó de seguirlo en redes sociales, un gesto que, para él, simboliza algo mucho más profundo que una simple acción digital.

El actor aseguró que ese distanciamiento representa el reflejo de una relación profesional fracturada desde hace años con el programa y sus conductores.

Sin rodeos, Carrillo lanzó una de sus acusaciones más fuertes al afirmar que tanto Lili Estefan como Raúl de Molina habrían ejercido lo que él calificó como una “dictadura mediática” sobre su carrera artística durante los últimos 20 años.

Según el actor, su ausencia prolongada de los espacios de Univision no fue casualidad ni producto de falta de trabajo, sino consecuencia de un supuesto veto silencioso que lo habría marginado de importantes oportunidades profesionales.

Carrillo sostuvo que, tras expresar opiniones políticas y personales que no coincidían con la línea editorial del programa, comenzó a notar un cambio radical en el trato hacia él.

Aseguró que dejó de ser invitado, que su trabajo fue ignorado y que su imagen fue, en sus palabras, “borrada” del panorama mediático.

Estas declaraciones generaron un ambiente incómodo en el estudio, obligando a Lili Estefan a responder.

Visiblemente sorprendida, Lili negó categóricamente las acusaciones y defendió su trayectoria profesional, asegurando que nunca ha tenido el poder ni la intención de perjudicar la carrera de nadie.

La presentadora explicó que las decisiones editoriales del programa no dependen de gustos personales y que dejar de seguir a alguien en redes sociales no implica una conspiración ni un ataque profesional.

Raúl de Molina, por su parte, también rechazó las declaraciones, afirmando que el programa siempre ha estado abierto a recibir a figuras del entretenimiento y que las puertas no se le han cerrado a Carrillo por motivos personales.

Sin embargo, el actor insistió en que su experiencia fue distinta y que el silencio mediático que enfrentó durante años habla por sí solo.

El intercambio generó una avalancha de reacciones en redes sociales. Mientras algunos usuarios apoyaron a Fernando Carrillo y pidieron que se investiguen sus señalamientos, otros defendieron a Lili Estefan y a Raúl de Molina, destacando su trayectoria intachable en la televisión hispana.

Sin duda, este enfrentamiento dejó al descubierto una de las polémicas más intensas que ha vivido El Gordo y la Flaca en los últimos años, demostrando que, detrás de las cámaras, existen historias no resueltas que aún siguen generando controversia.

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