Julián Gil disfruta como abuelo mientras piensa en...

Julián Gil disfruta como abuelo mientras piensa en volver a ser papá

A sus 54 años, Julián Gil está viviendo una etapa llena de contrastes y emociones.

El actor se muestra feliz en sus redes sociales disfrutando del tiempo con su nieto Oliver, hijo de Nicolle, la mayor de sus tres hijos.

Julián Gil disfruta como abuelo mientras piensa en volver a ser papá

Las imágenes del pequeño junto a su famoso abuelo han enternecido a los seguidores, quienes destacan la nueva faceta de Julián, llena de calma y cercanía familiar.

Sus publicaciones se llenan de comentarios cariñosos cada vez que comparte un momento junto al niño.

Pero el actor no solo vive el orgullo de ser abuelo, también atraviesa un presente personal muy sólido junto a su esposa, la periodista Valeria Marín, con quien lleva un matrimonio estable y lleno de planes compartidos.

La pareja ha demostrado en público la complicidad que los une, viajando juntos y enfrentando cada reto como un verdadero equipo, lo que ha generado especulaciones sobre un nuevo paso en su historia.

Y fue el propio Julián quien despejó las dudas en una reciente entrevista, al confesar que con Valeria ya tienen en mente ampliar la familia.

“Sí, hay planes, lo hemos hablado, se está haciendo la tarea”, dijo entre risas, dejando claro que quiere convertirse nuevamente en papá mientras disfruta a pleno su rol de abuelo.

Related Articles

News 5 months ago

Entró al funeral de mi hija con su amante del brazo, mientras mi pequeño nieto aún yacía sin nacer dentro de ella. Me aferré al banco hasta que los nudillos se me pusieron blancos. “Muestra un poco de respeto”, le siseé. Él solo sonrió con desdén. Entonces la abogada se puso de pie. “De acuerdo con su testamento…”. La sala quedó en silencio. Él palideció. Porque mi hija no solo dejó dinero: dejó pruebas. Y esta noche, por fin voy a contar cómo murió realmente… y quién se aseguró de que no viviera para contarlo.

Entró en la iglesia como si fuera una boda. Rodrigo Salvatierra llevaba del brazo a…

News 5 months ago

Dos horas después de que mi hija embarazada muriera, sonó mi teléfono. —Señora Morgan —susurró el médico—, venga a mi despacho. Sola. Y escuche: no se lo diga a nadie. Especialmente a su yerno. Sentí que me ardía la garganta. —¿Por qué él? Ella ya se fue… ¿qué podría hacer ahora? Hubo una pausa, y luego llegaron las palabras que me partieron la espalda por dentro: —Porque su hija no murió por lo que usted cree. Y el bebé… no es lo único que falta. Agarré mi abrigo, porque si me quedaba, iba a gritar. Y si iba, quizá por fin descubriría con quién había casado a mi hija.

Dos horas después de que mi hija embarazada muriera, el silencio de casa se rompió…