La divertida despedida de soltera de Stella Bander...

La divertida despedida de soltera de Stella Banderas con su madre Melanie Griffith y su hermana Grace

En poco más de tres semanas, la única hija de Antonio Banderas pronunciará las palabras mágicas de ‘sí, quiero’. Será uno de los días más importantes de su vida, el que la convertirá en una mujer casada junto al hombre al que conoce desde niña. En la cuenta atrás para que se celebre la que es sin duda una de las bodas del año, Stella ha disfrutado de su tradicional despedida de soltera y lo hacía rodeada de su gente. Allí estaban su madre, Melanie Griffith, y su hermana, Grace Johnson.

La modelo y empresaria de 28 años, quien ya el pasado mayo organizó una fiesta similar a esta, ha compartidoalgunas de las imágenes de la cita celebrada el pasado fin de semana. Organizada en una casa rural rodeados de naturaleza, no podían faltar los globos, las divertidas pelucas e incluso un dulce pastel con forma de corazón. Vestida con un body y transparencias, primero la veíamos posar muy sonriente con gafas oscuras y un bonito ramo de flores a las puertas de la rústica vivienda. Con ella estaba en ese momento su prometido, Alex Gruszynski.

En la fotografía, se aprecia que el coche que hay detrás de ellos tiene las luces encendidas y la puerta abierta, así que todo apunta a que el futuro marido de Stella la llevó hasta el lugar pero luego no se quedó allí. Después, una vez comenzaba la velada, la protagonista y sus invitados se lo pasaron en grande, incluida su progenitora, la estrella de Hollywood y mítica actriz de películas como Algo salvaje o La hoguera de las vanidades.
Para la ocasión, la intérprete estadounidense vestía vaqueros azules y blusa negra.

Media Image

Boda el 18 de octubre en Valladolid

Stella Banderas y su chico han elegido para su enlace el idílico Abadía Retuerta, un espectacular complejo patrimonial y vitivinícola en la Ribera del Duero que incluye una bodega con Denominación de Origen Protegida (DOP), un hotel histórico dentro del propio templo, un restaurante, un spa y un programa de residencias artísticas. Es, además, un emblema de la arquitectura románica integrado dentro de una finca con viñedos centenarios, situado a tan solo 32 kilómetros de la capital pucelana.

El hecho de que la pareja haya elegido nuestro país para casarse dice mucho sobre lo fiel que es ella a sus raíces -nació en Marbella en 1996- y a las de su familia paterna. Una tierra que siente como suya, aunque la mayor parte de su vida transcurra en EE.UU desde que era pequeña. En cuanto al perfil profesional de Alex, reseñar que ha trabajado en agencias de talento y actualmente es es el CEO de una plataforma digital que conecta a creativos con empresas de la industria del entretenimiento.

Related Articles

News 5 months ago

Entró al funeral de mi hija con su amante del brazo, mientras mi pequeño nieto aún yacía sin nacer dentro de ella. Me aferré al banco hasta que los nudillos se me pusieron blancos. “Muestra un poco de respeto”, le siseé. Él solo sonrió con desdén. Entonces la abogada se puso de pie. “De acuerdo con su testamento…”. La sala quedó en silencio. Él palideció. Porque mi hija no solo dejó dinero: dejó pruebas. Y esta noche, por fin voy a contar cómo murió realmente… y quién se aseguró de que no viviera para contarlo.

Entró en la iglesia como si fuera una boda. Rodrigo Salvatierra llevaba del brazo a…

News 5 months ago

Dos horas después de que mi hija embarazada muriera, sonó mi teléfono. —Señora Morgan —susurró el médico—, venga a mi despacho. Sola. Y escuche: no se lo diga a nadie. Especialmente a su yerno. Sentí que me ardía la garganta. —¿Por qué él? Ella ya se fue… ¿qué podría hacer ahora? Hubo una pausa, y luego llegaron las palabras que me partieron la espalda por dentro: —Porque su hija no murió por lo que usted cree. Y el bebé… no es lo único que falta. Agarré mi abrigo, porque si me quedaba, iba a gritar. Y si iba, quizá por fin descubriría con quién había casado a mi hija.

Dos horas después de que mi hija embarazada muriera, el silencio de casa se rompió…