A más de tres años de la separación de Gerard Piqué y Shakira, los hijos de la expareja, Milan y Sasha, siguen siendo el centro de importantes decisiones familiares.

En esta ocasión, un cambio inesperado se ha hecho realidad con la venta de una de las mansiones que la familia compartía en Barcelona, lo que marca el cierre definitivo de una etapa significativa en sus vidas.

EL NUEVO DESAFIO EN LA VIDA DE LOS HIJOS DE SHAKIRA

La operación inmobiliaria superó los tres millones de euros y forma parte de un conjunto de tres casas contiguas que habían adquirido durante su relación.

Una era la vivienda principal de Piqué y Shakira junto a sus hijos, mientras que las otras pertenecían a las familias de ambos.

Aunque la primera propiedad ya se vendió, las otras dos continúan en el mercado y mantienen un alto valor.

Se trata de un patrimonio millonario que ha sido puesto en venta de manera discreta, sin anuncios públicos ni promoción en portales especializados.

EL NUEVO DESAFIO EN LA VIDA DE LOS HIJOS DE SHAKIRA

Este movimiento no solo refleja la manera en que los artistas han decidido manejar su proceso de separación.

Sino que también implica una transición simbólica para Milan y Sasha, quienes ahora se ven alejados definitivamente del que fuera su hogar de infancia en Barcelona.

La venta de la mansión marca un antes y un después en la historia de la familia, confirmando que cada uno continúa avanzando en caminos separados mientras los hijos se adaptan a una nueva etapa de su vida.