El presentador Raúl De Molina vivió en carne propia los estragos del fuerte invierno en Nueva York, donde una intensa nevada lo dejó prácticamente sin poder hablar con normalidad.
El frío extremo, acompañado de viento y nieve constante, convirtió una simple caminata en toda una odisea.

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Durante el temporal, la temperatura descendió a niveles que afectan de inmediato la respiración y la voz, algo que quedó evidenciado en las imágenes compartidas.

La nieve caía con tal fuerza que se acumulaba rápidamente sobre la ropa, el cabello y el rostro, dificultando incluso abrir los ojos con comodidad.
Las calles de la ciudad lucían cubiertas de blanco, con vehículos y aceras completamente bloqueados por la nieve.

Este escenario refleja la dureza del invierno neoyorquino, donde el clima no da tregua y obliga a residentes y visitantes a extremar precauciones para evitar problemas de salud o accidentes.
A pesar de la situación, Raúl mantuvo su actitud positiva, aunque dejó claro que no estaba preparado para enfrentar condiciones tan extremas.

El episodio evidenció lo vulnerable que puede ser el cuerpo ante temperaturas bajo cero, especialmente cuando el viento intensifica la sensación térmica.
La experiencia generó múltiples reacciones entre sus seguidores, quienes expresaron preocupación, solidaridad y también comentarios jocosos.

Una vez más, el comunicador logró conectar con el público mostrando un momento real, lejos del glamour televisivo, enfrentando la realidad cruda del invierno en Nueva York.
AQUI EL VIDEO DE RAUL BAJO LA NIEVE
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