Hace aproximadamente diez años, uno de los momentos más comentados en la televisión hispana ocurrió en el programa matutino “Un Nuevo Día”, cuando el carismático conductor Raúl González sorprendió a todos al besar en vivo a su compañera Erika Csiszer.
La escena, que fue captada por las cámaras y transmitida en plena emisión, causó una enorme conmoción entre los televidentes y rápidamente se volvió tendencia en redes sociales.
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Sin embargo, hasta el día de hoy, muchos aseguran que todo fue un montaje preparado por la producción del show para generar rating y atención mediática.
Durante aquella emisión, Raúl y Erika compartían un segmento divertido del programa, caracterizado por su buen humor y complicidad frente a las cámaras.

Todo parecía transcurrir con normalidad hasta que, en un giro inesperado, el conductor se acercó y le plantó un beso en la boca a su colega, dejando al público y al resto del elenco completamente sorprendidos.
Las reacciones fueron inmediatas: algunos espectadores lo consideraron un gesto espontáneo y romántico, mientras que otros lo tildaron de actuación o simple estrategia televisiva.

Pocos minutos después del beso, ambos conductores intentaron manejar la situación con humor, aunque se notaba cierta incomodidad en el ambiente del estudio.
Erika, entre risas, comentó que no se lo esperaba y que Raúl “la había dejado sin palabras”.
Sin embargo, los rumores comenzaron a circular rápidamente: algunos apuntaban a que existía una química real entre ellos, mientras que otros afirmaban que todo había sido planeado para captar la atención del público.

Con el paso del tiempo, ni Raúl González ni Erika Csiszer confirmaron que hubiese existido algo más que una amistad entre ellos.
De hecho, ambos continuaron su carrera profesional sin mayores controversias, manteniendo una relación de respeto y compañerismo.

Pero la escena del beso quedó marcada en la memoria de los fanáticos del programa, quienes aún la recuerdan como uno de los momentos más virales de la televisión matutina hispana.
Hoy, a una década del suceso, el tema volvió a resurgir en redes sociales, donde los usuarios revivieron el video y siguen debatiendo si aquel beso fue un impulso genuino de Raúl González o una estrategia cuidadosamente planeada por los productores de Un Nuevo Día para subir los niveles de audiencia.
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