Tony Dandrades no analiza la presentación de Bad Bunny desde el gusto personal ni desde la crítica musical tradicional.

En el video que publica en Instagram, su enfoque es claro: la actuación del Super Bowl fue un momento de presencia y afirmación latina en un escenario históricamente dominado por otra narrativa.

Desde el inicio, Tony habla con calma, pero con intención, destacando que lo ocurrido en ese medio tiempo va más allá del espectáculo.

Sigue leyendo el contenido de esta nota y ver un poco mas abajo el analice de Dandrades.

Cuando menciona “presencia latina”, no lo hace como un eslogan vacío. Dandrades se refiere a la manera en que Bad Bunny ocupó el escenario, sin suavizar su identidad ni adaptar su actuación para complacer a todo el mundo.

Para él, la actuación fue poderosa precisamente porque no pidió permiso, porque se mantuvo fiel a su idioma, a su estética y a su mensaje.

En ese punto, Tony deja claro que el valor del show no está en la perfección técnica, sino en lo que representó.

Dandrades también reconoce que hubo críticas y que no todos conectaron con la actuación.

Sin embargo, su argumento es contundente: el show no tenía que gustarle a todo el mundo.

Según su análisis, ese tipo de expectativa suele recaer de forma injusta sobre los artistas latinos, como si su presencia solo fuera válida cuando se ajusta a un molde universal.

Bad Bunny, en cambio, presentó algo auténtico, y eso, para Tony, es parte del impacto del momento.

A lo largo del video, Tony habla como testigo de una transición cultural. Da a entender que esta actuación marca un antes y un después, no porque sea perfecta, sino porque normaliza ver lo latino en el centro, no en la periferia.

Su opinión final no es un aplauso ciego, sino una reflexión: lo que pasó en ese escenario ya tiene un peso histórico, y eso no se puede ignorar.