El actor cubano se muestra más orgulloso que nunca de Christopher y Kailey, quienes se han convertido en su mayor inspiración y motivo de vida.

La vida de William Levy atraviesa uno de sus momentos más plenos y emotivos. El reconocido actor cubano no oculta la felicidad que siente al ver crecer y triunfar a sus hijos Christopher, de 19 años, y Kailey, de 15, fruto de su relación con la actriz Elizabeth Gutiérrez. Ambos jóvenes han heredado el talento y la disciplina de sus padres, llenando de orgullo al protagonista de telenovelas como Café con aroma de mujer.

Christopher se ha destacado en el mundo del béisbol, mientras que Kailey ha dado sus primeros pasos en la actuación, debutando junto a su famoso padre en la película Bajo un Fuego. Para William, compartir cámara con su hija ha sido uno de los privilegios más grandes de su carrera, y no dudó en expresarlo públicamente.

En una emotiva publicación en sus redes sociales, el actor escribió:
“Tener una adorable hija y un increíble hijo es el mejor regalo que la vida te puede dar. Qué bendecido soy”.

El mensaje conmovió a sus seguidores, quienes destacan la conexión tan fuerte que el actor mantiene con sus hijos. Levy, quien siempre ha mostrado una faceta paternal muy cercana, aseguró que su mayor prioridad es acompañarlos en cada paso de sus vidas y apoyarlos en sus sueños.

A pesar de los cambios personales que ha enfrentado, William se refugia en el amor de Christopher y Kailey, encontrando en ellos la razón más poderosa para seguir adelante. “Ser papá me llena el corazón de alegría”, afirmó en otra entrevista reciente. “Ellos son mis maestros de vida”.

Durante su participación en el programa español “El Hormiguero”, Levy también habló de las preocupaciones que enfrenta como padre de adolescentes:
“Uno los educa con valores, respeto y amabilidad, pero siempre está ese temor de que elijan las amistades incorrectas. Yo siempre les digo: ‘Enséñame tus amistades y te voy a demostrar tu futuro’. Confío en que la educación que les he dado los guiará por el camino correcto”.

Tanto William como Elizabeth Gutiérrez han trabajado para mantener un entorno estable y armonioso para sus hijos, pese a los altibajos de su relación. Hoy, el actor celebra verlos crecer y construir su propio destino, convencido de que ellos son su mayor legado.

“Mis hijos son mi razón de ser, el amor más puro que existe”, expresó Levy, sellando así un mensaje que refleja el amor incondicional de un padre que no cambia la fama ni los éxitos por nada que no sea ver felices a Christopher y Kailey.