Ximena Navarrete y Juan Carlos Valladares celebran...

Ximena Navarrete y Juan Carlos Valladares celebran el bautizo de su hijo Santiago

Ximena Navarrete y Juan Carlos Valladares celebran el bautizo de su hijo Santiago

Después de elegir las páginas de¡HOLA! para presentar a su pequeño hijo Santiago, Ximena Navarrete y Juan Carlos Valladares celebraron el bautizo del menor de sus hijos. El matrimonio utilizó sus redes sociales para compartir algunas fotos de este evento en el que contaron con el talento del fotógrafo Mario Orozco, encargado de inmortalizar los momento más especiales de este día. En este álbum destaca la presencia de los hermanos mayores de Santigo, Ximena y Juan Carlos, quienes posaron cómplices y cercanos al bebé.

Media Image

“El bautizo de Santiago, gracias Mario Orozco por esta belleza de fotos”, fue la frase que escribió Ximena como descripción del álbum de esta celebración. En las imágenes destaca la elegancia de los Valladares Navarrete, desde el vestido gris que usó la ex Miss Universo, hasta el tierno diseño con estampado de flores que llevó su primogénita, encargada de darle el toque de color al estilo de la familia.

Related Articles

News 5 months ago

Entró al funeral de mi hija con su amante del brazo, mientras mi pequeño nieto aún yacía sin nacer dentro de ella. Me aferré al banco hasta que los nudillos se me pusieron blancos. “Muestra un poco de respeto”, le siseé. Él solo sonrió con desdén. Entonces la abogada se puso de pie. “De acuerdo con su testamento…”. La sala quedó en silencio. Él palideció. Porque mi hija no solo dejó dinero: dejó pruebas. Y esta noche, por fin voy a contar cómo murió realmente… y quién se aseguró de que no viviera para contarlo.

Entró en la iglesia como si fuera una boda. Rodrigo Salvatierra llevaba del brazo a…

News 5 months ago

Dos horas después de que mi hija embarazada muriera, sonó mi teléfono. —Señora Morgan —susurró el médico—, venga a mi despacho. Sola. Y escuche: no se lo diga a nadie. Especialmente a su yerno. Sentí que me ardía la garganta. —¿Por qué él? Ella ya se fue… ¿qué podría hacer ahora? Hubo una pausa, y luego llegaron las palabras que me partieron la espalda por dentro: —Porque su hija no murió por lo que usted cree. Y el bebé… no es lo único que falta. Agarré mi abrigo, porque si me quedaba, iba a gritar. Y si iba, quizá por fin descubriría con quién había casado a mi hija.

Dos horas después de que mi hija embarazada muriera, el silencio de casa se rompió…