Francisca revela los secretos de su vida ahora que es madre de tres hijos

La montaƱa rusa de emociones de Francisca: ser madre de tres y encontrar belleza en el caos diario

Despertar cada día antes del amanecer para cumplir con mi trabajo en Despierta América se ha convertido en mi nueva rutina. JamÔs en mi vida había visto unas ojeras tan pronunciadas como las que tengo ahora. Y es que, aunque parezca increíble, mi atención estÔ completamente centrada en mi bebecita de apenas un mes y medio, mientras trato de cuidar las emociones de mis dos niños mayores: Genaro, de cuatro años, y Franco, de un año y medio. Es mucho, lo sé, pero a pesar de lo difícil que puede ser, me siento profundamente agradecida por la bendición que Dios me ha dado al permitirme formar una familia.

Hoy, mĆ”s que nunca, siento que parezco una chancleta vieja, pero decidĆ­ darme una ā€œmanita de gatoā€ para animarme. Me puse una cremita en la cara, sin maquillaje, y me peinĆ© porque llevaba un moƱo alocado que, si me hubieran visto, habrĆ­an pensado: ā€œĀæQuĆ© le pasa a Francisca?ā€. Pero hoy me dije: ā€œTengo que levantarme el Ć”nimo y empezar a hacer algo para sentirme mejorā€. El postparto es como una montaƱa rusa: hay dĆ­as en los que te sientes llena de energĆ­a, alegrĆ­a y satisfacción, y otros en los que la preocupación por el futuro y el desĆ”nimo se apoderan de ti. Las que han tenido hijos saben que esto es verdad. Cuando me siento un poco ā€œdownā€, sĆ© que es momento de darme ese pequeƱo cuidado personal para sentirme mejor.

Hoy, mis ojeras son protagonistas, pero no voy a hacer un maquillaje completo porque en diez minutos tengo que ir a recoger a Franco a la escuela. Solo quiero ponerme un poco de rubor, cubrir las ojeras y darme brillo en los labios, algo sencillo para levantarme el Ônimo y sentirme en sintonía con mi día. Ya me puse cremita, y aquí estÔ mi cara al natural, sin filtros ni maquillaje. Lo único que destaca son esas ojeras que parecen querer llegar hasta el pecho. Pero bueno, hago esto rapidito porque el tiempo apremia.

Mientras me arreglo, recibo preguntas de ustedes. Me preguntan cuÔndo regreso al programa. Si Dios quiere, estaré de vuelta en Despierta América el 20 de octubre, a mediados de mes. Estoy feliz de regresar porque, ademÔs de amar mi trabajo, para mí es como una pequeña escapada como mamÔ. Sin embargo, aún no tengo definida la dinÔmica familiar para cuando regrese, porque ahora estoy cien por ciento dedicada a mis hijos y aprovechando cada minuto con ellos. Por eso, estoy menos activa en redes sociales. Llevo a Franco y a Genaro a la escuela, busco a la niña, le doy pecho; me la paso haciendo malabares, pero trato de disfrutar este tiempo porque sé que no volveré a tener la oportunidad de estar full time en casa con mis hijos.

Me puse un poco de base y ahora cubro las ojeras, que son lo mÔs difícil de disimular. Me preocupa cómo serÔ cuando regrese al trabajo: ¿cómo voy a organizarme? ¿Cómo dividiré el tiempo entre los tres niños? Ahora, al estar en casa, puedo dedicarles momentos exclusivos, pero cuando vuelva a trabajar, solo tendré unas cuatro horas al día para estar con los tres. Es algo que me inquieta, pero confío en que todo se acomodarÔ.

TambiĆ©n recibo preguntas sobre cómo cuidar las emociones de los niƱos cuando llega un nuevo bebĆ©. Mi consejo principal es tener mucha paciencia. HabrĆ” momentos en que la emoción te desborde, y los niƱos buscarĆ”n tu atención de todas las formas posibles. Es fundamental apoyarse en personas cercanas: tu mamĆ”, hermana, prima, amiga… alguien que te ayude a cubrir las necesidades del bebĆ© y tambiĆ©n a cuidar las emociones de los mĆ”s grandes. Mis hijos hacen cosas para asegurarse de que tienen un lugar especial en mi corazón, y como mamĆ”, es duro verlos luchar por mi atención. Por eso, trato de encontrar momentos exclusivos para cada uno, aunque sea difĆ­cil cuando tienes un bebĆ© y pasas la noche despierta. Pero la clave es la paciencia y apoyarse en la gente que te quiere.

No podría hacer esto sola. Mi mamÔ, mi hermana y mi esposo son mi red de apoyo, y les agradezco infinitamente. Mis respetos para las mamÔs de antes, que no tenían tanta ayuda ni herramientas. Si no fuera por mi mamÔ y mi hermana, no sé qué haría. Mi esposo también se involucra mucho, gracias a Dios. Se necesita mucha ayuda para salir adelante, y no hay que tener vergüenza ni miedo de pedirla.

Me preguntan si voy a poner mÔs fotos de la bebé. Por supuesto que sí, aunque a veces el tiempo no me alcanza ni para bañarme. A pesar de tener ayuda, sigo trabajando en sentirme cómoda pidiendo apoyo porque soy de las mamÔs que quieren hacerlo todo. A veces, en ese afÔn, el día se va y ni siquiera me doy un bañito. Pero estoy aprendiendo que apoyarse en los demÔs no te hace menos mamÔ ni mala madre.

Las fotos de la bebƩ vienen en camino. Le tomƩ unas cuando tenƭa unos quince dƭas de nacida, aunque ahora seguro ya no se parece mucho. Pronto las compartirƩ. Me preguntan sobre mis partos: los tres han sido vaginales, gracias a Dios sin complicaciones. Todo ha sido natural.

Me mandan saludos desde Venezuela, Texas y otros lugares. Me preguntan si me voy a operar; aún no lo he decidido. Creo que cada quien debe hacer lo que le haga sentir feliz y cómodo. Yo tengo peso que perder y, si después veo que necesito algún arreglito, ¿por qué no? No estoy en contra de los arreglos estéticos.

TambiƩn me preguntan por mi ropa. Decidƭ deshacerme de casi toda y quedarme con unas pocas piezas porque quiero perder unas 35 libras y no quiero comprar ropa nueva hasta volver a mi talla. Ahora ando siempre en ropa de ejercicio, pero hoy me puse una blusa que me encanta para subir el Ɣnimo.

Mi mamƔ estƔ a punto de cumplir 61 aƱos y tiene una piel divina. Es un regalo genƩtico que me dio, aunque deberƭa cuidarla mƔs. Me preguntan si tengo canas: sƭ, tengo muchas y pronto me pondrƩ color porque no estoy lista para dejarlas al natural.

La princesa nació el 24 de julio. Mis hijos estÔn bien, gracias por el cariño y admiración que me mandan. Tuve a Genaro a los 31 años. Tengo 36 ahora. Me preguntan por mi Instagram: me encuentran como Francisca.

No me estoy divorciando, son rumores falsos. Si quieren saber la verdad, siempre revisen mis redes. No me voy a poner pestaƱas postizas porque no sĆ© cómo hacerlo. El tiempo me dio perfecto, Franco ya sale de la escuela y me siento linda y fresca con mi ā€œmanita de gatoā€.

Gracias a todos por el amor y apoyo. Todos los días vivo mi sueño gracias a ustedes y les deseo las mejores vibras y bendiciones. Besos, los quiero mucho. Hasta la próxima, y gracias por estar aquí conmigo.