una joven de 14 años Fue expulsada de su casa por quedar embarazada años después regresó y no podrás creer lo que ocurrió el reloj de la sala marcaba las 11:45 de la noche cuando Camila sintió que su vida se rompía en pedazos de pie en el umbral de la puerta de su casa con una mochila colgada del hombro y el corazón desbordado de miedo miraba a su madre con los ojos vidriosos esperando que sus súplicas surtiera efecto pero no había Piedad en el rostro de aquella mujer solo una mirada severa llena de decepción y la frialdad de quien ya había tomado una decisión irrevocable no

quiero volver a verte en esta casa sentenció su madre con una voz cortante cada palabra como una daga en el pecho de Camila nos has deshonrado el frío de la noche Se filtraba por la puerta abierta pero la frialdad en La Voz de su madre era mucho peor Camila sintió que el aire se le atoraba en la garganta mamá por favor no me dejes sola su madre chasqueó la lengua con desprecio no eres más mi hija las palabras la atravesaron como un golpe miró a su padre quien se mantenía de pie junto a su madre con la

cabeza baja y el ceño fruncido no la miraba no decía nada era como si ya no existiera para él papá Dime algo por favor rogó con la voz temblorosa su padre apenas levantó la vista durante un segundo su expresión pareció vacilar pero fue solo un instante sin decir una sola palabra sin siquiera mirarla a los ojos su padre cerró la puerta en su cara el sonido de la cerradura girando fue lo único que rompió el silencio Camila sintió que su cuerpo entero se estremecía se quedó allí de pie incapaz de moverse incapaz de procesar lo que acababa de pasar sus padres su familia

la habían abandonado el frío de la noche la envolvió de golpe el viento helado le rozó el rostro pero no podía sentirlo lo único que sentía era un vacío desgarrador en su pecho miró la Puerta cerrada esperando que se abriera de nuevo que su madre o su padre cambiaran de opinión que la llamaran de vuelta pero no ocurrió esa casa que había sido su Refugio toda su vida ya no era su hogar y el mundo exterior oscuro y Desconocido era lo único que le quedaba Camila comenzó a caminar por las calles vacías no tenía idea de Hacia dónde iba solo caminaba arrastrando los pies

sintiendo como su mundo entero se derrumbaba con cada paso las luces de los faroles titilaban débilmente proyectando sombras largas sobre el pavimento húmedo los autos pasaban de vez en cuando pero nadie se detenía nadie le prestaba atención a la niña de 14 años que vagaba sola en la noche Se se abrazó a sí misma sintiendo como el frío se filtraba por su delgada chaqueta no tenía dinero no tenía donde dormir no tenía a nadie sus manos temblaban no sabía si era por el frío o por el miedo llegó hasta una pequeña plaza y se dejó

caer en una banca de madera sus piernas ya no podían sostenerla el silencio la envolvió solo el sonido del viento sacudiendo los árboles la acompañaba apoyó la cabeza en sus rodillas y cerró los ojos con fuerza pero las lágrimas seguían cayendo quiso gritar quiso golpear algo pero no tenía fuerzas para hacerlo todo lo que había conocido todo lo que pensó que sería su vida se había esfumado en cuestión de minutos el tiempo pasó lentamente no sabía cuánto había estado allí sentada tiritando con la mente perdida en una espiral de angustia Pero entonces a algo la obligó

a levantar la cabeza un coche negro se había detenido en la esquina de la plaza Camila sintió que el miedo La invadía de nuevo se aferró a su mochila con fuerza las puertas del auto se mantuvieron cerradas por unos segundos después una de ellas se abrió y una mujer bajó lentamente era alta de cabello oscuro y ondulado vestía un abrigo elegante y tacones bajos Camila no la reconoció pero la mujer la miraba con fijeza no Con lástima no con desprecio con algo más comprensión empatía como si supiera exactamente lo que le estaba pasando

Camila tragó saliva su corazón la tía con fuerza la mujer se acercó con pasos tranquilos sin apartar la mirada de ella cuando estuvo a pocos metros habló con una voz suave pero firme estás sola Camila sintió que su cuerpo entero se tensaba no respondió no sabía si debía confiar en ella la mujer la estudió por un momento y luego suspiró no tengo intenciones de hacerte daño dijo con calma solo quiero ayudarte Camila entrecerró los ojos Por qué la mujer sonrió levemente Pero había algo en su mirada un secreto un conocimiento que

ella no tenía porque yo también estuve en tu lugar una vez Camila sintió un escalofrío la duda la invadía su madre siempre le había dicho que no confiara en extraños pero su madre ya no era parte de su vida y estaba sola muerta de frío hambrienta asustada la mujer extendió una mano hacia ella si vienes conmigo te daré un lugar donde dormir Camila sintió que su mente se dividía en dos una parte de ella quería correr alejarse de esa desconocida pero la otra la otra quería creer que tal vez solo tal vez esto era una oportunidad no dijo

nada Solo miró la mano extendida frente a ella si la tomaba su vida cambiaría para siempre si no lo hacía no sabía cuánto más podría soportar cerró los ojos Por un instante y luego lentamente extendió su mano la mujer la tomó con suavidad vamos y juntas se alejaron de la plaza dejando atrás una noche que Camila nunca olvidaría todavía no lo sabía pero esa decisión la llevaría de vuelta años después a la misma casa que la echó y cuando eso sucediera nadie estaría preparado para la verdad que traía consigo Camila caminó junto a la mujer en completo silencio El eco de sus

pasos resonaba en la acera húmeda mientras se alejaban de la plaza el auto negro estaba estacionado en la esquina su carrocería reflejando las luces de los faroles Camila tragó saliva no conocía a esta mujer no sabía A dónde la llevaría pero tampoco tenía otra opción la mujer abrió la puerta del copiloto y la miró con paciencia si subes prometo que estarás a salvo Camila sintió una punzada de desconfianza pero al mismo tiempo su estómago rugió de hambre sus pies dolían de tanto caminar sin rumbo y el frío de la madrugada se volvía insoportable respiró ondoy con un

último vistazo a la calle desierta se subió al auto la mujer cerró la puerta suavemente y rodeó el coche Para ocupar el asiento del conductor cuando encendió el motor el aire caliente salió por las ventilaciones y envolvió a Camila en un alivio inmediato tienes hambre preguntó la mujer mientras tomaba una curva con su Camila asintió lentamente no recordaba la última vez que había comido la mujer sonrió con un leve gesto Y aceleró entonces primero Comeremos algo el auto se detuvo frente a un pequeño restaurante que aún tenía las luces

encendidas Camila bajó con cautela observando el lugar con cierta incredulidad era un sitio Modesto con mesas de madera y el aroma del pan recién horneado flotando en el aire la mujer la guió hasta una de las mesas y pidió dos cafés y un plato de comida para Camila Camila se quedó quieta mirando el mantel Como si no supiera qué hacer no se sentaba en una mesa así desde que su madre la echó de casa cuando la comida llegó el aroma la envolvió y su estómago gruñó con más fuerza pero cuando tomó La cuchara dudó

la mujer la observó con calma puedes comer tranquila Camila parpadeó y bajó la mirada entonces tomó un bocado era lo mejor que había probado en su vida no se detuvo comió con avidez como si temiera que la comida desapareciera en cualquier momento la mujer esperó en silencio dándole su espacio Solo cuando el plato estuvo vacío habló Cuál es tu nombre Camila se secó los labios con la servilleta y dudó por un instante antes de responder Camila la mujer asintió Yo Soy Elena Camila la miró con cautela Por qué me ayudaste Elena tomó un sorbo de su café

y la observó con una leve sonrisa Porque alguien me ayudó a mí cuando tenía tu edad Camila sintió un escalofrío no esperaba esa respuesta también te echaron de tu casa Elena bajó la mirada por un momento antes de responder algo así Camila quiso preguntar más pero algo en la expresión de la mujer le dijo que esa historia era demasiado dolorosa para compartir Elena dejó la taza sobre la mesa y entrelazo los dedos sobre el mantel no tienes que contarme lo que te pasó a menos que quieras hacerlo Camila sintió un nudo en la garganta no sabía si podía confiar en ella no sabía si

algún día volvería a confiar en alguien pero por primera vez en muchas horas no sentía miedo y eso por ahora era suficiente después de la comida el Tena la llevó hasta un edificio antiguo en una zona menos transitada de la ciudad subieron por una escalera angosta hasta el segundo piso y entraron a un pequeño apartamento era Modesto pero cálido había una sala con un viejo sofá marrón una cocina con estantes de madera y una habitación con una cama individual puedes quedarte aquí el tiempo que necesites dijo Elena dejándole una manta doblada sobre la cama no te voy a pedir

nada a cambio se quedó de pie en la puerta de la habitación sintiendo una extraña sensación en el pecho no estaba acostumbrada a la amabilidad no estaba acostumbrada a que alguien le ofreciera algo sin esperar nada a cambio Elena le indicó el baño Si quieres puedes darte una ducha Hay ropa limpia en el armario Camila asintió lentamente cerró la puerta del baño y abrió el Grifo de la ducha cuando el agua caliente tocó su piel sintió que su cuerpo se relajaba por primera vez en mucho tiempo se frotó los brazos quitando la suciedad de los días en la calle y mientras lo hacía las

lágrimas comenzaron a caer sin que pudiera detenerlas se cubrió el rostro con las manos y dejó que el agua se llevara todo lo que estaba sintiendo el miedo el abandono la desesperación cuando salió del baño se sintió más liviana no porque el dolor hubiera desaparecido sino porque por primera vez no se sentía completamente sola a la mañana siguiente Camila despertó con la luz del sol filtrándose por la ventana Por un segundo se sintió desorientada pero cuando vio la manta sobre su cuerpo recordó Dónde estaba no en la calle no en casa de sus padres en un lugar nuevo

en una nueva vida se incorporó y se dirigió a la cocina donde Elena preparaba café Buenos días dijo con voz baja Elena le sirvió una taza sin decir nada Camila la tomó entre sus manos disfrutando el calor después de unos minutos de silencio Elena habló Camila Qué vas a hacer ahora Camila miró su reflejo en el café no tenía respuesta no tenía planes no tenía un futuro Claro pero lo que sí tenía por primera vez Desde que la echaron de su casa Era una oportunidad y no pensaba desaprovecharla El sonido del café goteando en la cafetera llenaba la pequeña cocina con un aroma cálido y familiar Camila

permaneció sentada en la mesa observando el vapor que salía de su taza Elena con la calma de quien estaba acostumbrada a madrugar revolvía su café mientras ojeaba un periódico viejo era una escena simple pero para Camila lo simple era un lujo después de haber pasado noches en la calle después de haber sido echada de su casa despertar en un lugar seguro era algo que nunca había valorado hasta ahora bebió un sorbo de su café y sintió que el calor recorría su cuerpo Elena la observó por encima del borde de la taza dormiste bien Camila asintió lentamente

Sí gracias Elena dejó la taza sobre la mesa y la estudió por un momento anoche no te pregunté nada porque estabas exhausta pero ahora quiero saber tienes a más a quien acudir Camila bajó la mirada sus manos temblaron levemente negó con la cabeza no Elena suspiró y apoyó los codos en la mesa quieres hablar de lo que pasó Camila apretó los labios no quería recordar no quería revivir el momento en que su madre la echó de casa en que su padre cerró la puerta sin decir una sola palabra pero al mismo tiempo necesitaba sacarlo

respiró Me echaron de casa Elena no reaccionó con sorpresa solo asintió por qué Camila sintió un nudo en la garganta porque estoy embarazada la palabra quedó flotando en el aire era la primera vez que la decía en voz alta desde que su madre la había gritado en su cara Elena no la interrumpió esperó Camila cerró los ojos y se obligó a seguir cuando mi mamá se enteró me gritó que era una vergüenza que había arruinado mi vida se mordió el labio mi papá no dijo nada ni siquiera me miró Elena la observaba en

silencio con una expresión que Camila no lograba descifrar los decepcioné murmuró Elena negó con la cabeza no Camila ellos te fallaron a ti Camila sintió un escalofrío nadie le había dicho eso antes siempre había pensado que la culpa era suya que si hubiera hecho las cosas de otra manera si hubiera sido diferente tal vez no la habrían echado pero ahora por primera vez alguien le ofrecía otra perspectiva Elena suspiró y apoyó la espalda en la silla Yo también pasé por algo similar Camila levantó la mirada Elena tenía una expresión Serena pero

sus ojos reflejaban el peso de su pasado me quedé sola cuando tenía tu edad no porque estuviera embarazada pero porque mi familia también me dio la espalda Camila frunció el ceño Por qué Elena sonrió levemente pero sin alegría porque decidí ser libre Camila no entendió del todo pero no presionó Elena pareció agradecérselo bebió otro sorbo de café y luego la miró directamente Camila quiero que entiendas algo su Tono era firme casi maternal lo que te hicieron No está bien y no tienes que cargar con la culpa de lo que pasó Camila sintió que su pecho se apretaba

pero estoy embarazada Elena asintió y eso no significa que merezca ser rechazada Camila bajó la mirada no estaba acostumbrada a que alguien la defendiera no estaba acostumbrada a sentirse apoyada después del desayuno Elena Le entregó ropa limpia y la llevó a una tienda cercana Camila observó la ciudad con nuevos ojos la última vez que había caminado por estas Calles se sentía invisible Ahora aunque seguía siendo una extraña en este nuevo mundo al menos ya no estaba sola entraron a una pequeña tienda de segunda mano Elena

la guió hasta una sección de ropa para mujeres jóvenes Escoge algo que te guste Camila parpadeó no tengo dinero Elena No te preocupes por eso Camila dudó por un momento no estaba acostumbrada a recibir ayuda Sin condiciones Pero lentamente recorrió la tienda y eligió algunas prendas cuando salieron llevaba puesta una chaqueta que realmente le gustaba Elena la observó con una leve sonrisa te queda bien Camila se abrazó a sí misma sintiendo el calor de la tela Gracias esa noche Mila se sentó en la pequeña cama que Elena le había ofrecido por primera vez en días se permitió

pensar en el bebé que crecía dentro de ella se llevó una mano al vientre no era algo visible aún pero estaba ahí una vida que dependía de ella hasta ahora había tratado de ignorarlo había estado demasiado enfocada en sobrevivir en encontrar un techo en lidiar con el dolor de ser rechazada por su familia pero ahora que estaba a salvo aunque fuera temporalmente el peso de su realidad la golpeó con fuerza qué iba a hacer cómo iba a cuidar de un bebé si ni siquiera podía cuidar de sí misma cómo iba a sobrevivir sin un plan sin ayuda sin recursos el miedo se apoderó de ella

se cubrió el rostro con las manos sintiendo como las lágrimas se acumulaban en sus ojos no podía hacerlo sola no sabía cómo Pero entonces una idea se formó en su mente una pregunta que no la había dejado en paz desde que llegó a este lugar y si Elena podía ayudarla más de lo que pensaba a la mañana siguiente despertó con el sonido del agua corriendo en la cocina se levantó se puso su nueva chaqueta y caminó hacia donde Elena preparaba café respiró hondo Y con toda la determinación que pudo reunir dijo quiero trabajar Elena la miró con calma

como si hubiera ha estado esperando esas palabras bien respondió con una sonrisa leve tengo algo en mente para ti Camila sintió que su corazón l tía con fuerza Este era el comienzo de algo nuevo el primer paso hacia una vida diferente no Sería fácil pero estaba lista para intentarlo el aroma del café recién hecho flotaba en el pequeño apartamento mientras Camila se sentaba en la mesa de la cocina la noche anterior había tomado una decisión quería trabajar quería aprender a valerse por sí misma no solo

para ella sino para la vida que llevaba en su vientre Elena colocó una taza de café frente a ella y tomó asiento dijiste que querías trabajar Camila asintió con firmeza sí Elena bebió un sorbo de su café y la observó con atención bien pero antes de que hagamos nada Necesito que entiendas algo Camila la miró en silencio la ciudad no es un lugar fácil para una niña sola y menos aún para una niña embarazada Camila apretó los labios sabía que era cierto lo había sentido en carne propia cuando pasó la primera noche en la calle sintiendo como los autos pasaban de

largo como las miradas ajenas la ignoraban por completo sé que no será fácil dijo finalmente pero tengo que intentarlo Elena la miró en silencio por un momento luego sonrió levemente Esa es la actitud correcta Camila sintió una chispa de esperanza por primera vez en mucho tiempo sentía que tenía un propósito Elena la llevó a un pequeño restaurante en una calle concurrida de la ciudad era un sitio Modesto con mesas de madera y una barra desgastada por los años el letrero de la entrada decía café el faro y el aroma del pan recién horneado se claba con el ruido de las conversaciones de los clientes este

lugar pertenece a una amiga mía explicó Elena mientras entraban se llama Marisol Camila miró a su alrededor con Curiosidad no era un sitio lujoso Pero había algo acogedor en él detrás de la barra una mujer de unos 40 años secaba un vaso con un trapo su cabello oscuro estaba recogido en una coleta desordenada y su mirada era afilada como si pudiera ver a través de las mentiras de cualquiera Elena la saludó con un gesto Marisol Te presento a Camila Marisol dejó el vaso y se cruzó de brazos Así que tú eres la niña de la que

me habló Helena Camila sintió que la examinaban de pies a cabeza se sintió pequeña Bajo su mirada pero no apartó los ojos no iba a demostrar debilidad Marisol pareció notar su determinación y sonrió levemente alguna vez has trabajado en un café Camila negó con la cabeza no sabes tomar pedidos no sabes limpiar mesas Camila tragó saliva puedo aprender Marisol la observó Por un segundo más y luego asintió bien si Elena Confía en ti Yo también lo haré se giró Y tomó un delantal de un gancho en la pared se lo entregó a Camila empiezas

ahora Camila sintió un nudo en el estómago era real tenía su primer trabajo Elena le dio un leve apretón en el brazo estaré de regreso Más tarde Camila asintió sintiendo un calor extraño en el pecho por primera vez en semanas no se sentía una carga por primera vez sentía que tenía un propósito Marisol no tenía paciencia para los errores apenas había comenzado y ya la tenía limpiando mesas y recogiendo platos con una rapidez que la mareaba no te quedes parada le gritó cuando Camila se detuvo a tomar aire aquí nadie te va a esperar Camila

asintió rápidamente y siguió trabajando el sudor le corría por la frente y sus piernas ya le dolían después de la primera hora pero no se quejó porque por primera vez sentía que tenía el control de su vida cada vez que limpiaba una mesa o llevaba un vaso de café a un cliente sentía que estaba avanzando estaba construyendo algo estaba peleando por su futuro al final del día cuando Marisol cerró la caja registradora y suspiró con cansancio la miró con una leve sonrisa no lo hiciste tan mal para ser tu primer día Camila sintió que algo se encendía en su pecho orgullo esa

noche Cuando regresó al apartamento de Elena sus pies apenas podían sostenerla se dejó caer en la cama con un Suspiro pesado Elena entró y la observó con una ceja en alto cómo te fue Camila sonrió cansada fue difícil pero lo logré Elena cruzó los brazos bien porque esto es solo el principio Camila asintió sabía que esto no Sería fácil pero estaba lista para luchar en mitad de la noche un dolor punzante en su vientre la despertó de golpe se llevó las manos a estómago sintiendo como el sudor le cubría la frente Elena que dormía en el sofá se despertó Al escuchar su jadeo

Camila Camila intentó respirar pero el dolor era intenso algo no estaba bien Elena encendió la luz y corrió hacia ella qué sientes Camila se agarró la barriga con fuerza me duele Elena frunció el ceño y se agachó a su lado vamos al hospital ahora Camila negó con la cabeza no no tengo dinero Elena tomó su abrigo con rapidez no te preocupes por eso Camila sintió que su cuerpo temblaba Elena le sujetó la mano con firmeza no voy a dejar que te pase nada Camila sintió que las lágrimas le llenaban los ojos por

primera vez desde que todo comenzó alguien estaba allí para ella las luces de la ciudad pasaban rápidamente a través de la del auto mientras Elena conducía a toda velocidad Camila se retorcía en el asiento del copiloto con el rostro empapado de sudor cada punzada en su vientre era como una alarma de advertencia algo estaba mal algo no debía estar ocurriendo Tan pronto Elena pisó el acelerador con más fuerza aguanta Camila ya casi llegamos Camila respiraba con dificultad el miedo La paralizaba no era solo el dolor era la idea de perder a lo único que le quedaba en el

mundo el auto se detuvo bruscamente frente a la sala de emergencias Elena bajó de inmediato rodeó el auto y abrió la puerta del copiloto apóyate en mí Camila apenas pudo sostenerse en pie sus piernas temblaban y la sensación de debilidad la invadía Elena la ayudó a entrar al hospital donde una enfermera las vio llegar y se apresuró a asistir está embarazada tiene dolor fuerte en el vientre explicó Elena rápidamente la enfermera asintió Y tomó una silla de ruedas llévenla a la sala tres voy a llamar a un médico Elena se quedó junto

a Camila mientras la empujaban por el pasillo No te preocupes todo estará bien susurró Pero su rostro mostraba preocupación Camila sintió que el mundo giraba a su alrededor iba a perderlo después de todo lo que había sufrido también perdería a su bebé una doctora joven entró en la habitación minutos después su expresión era seria pero su tono de voz era suave cuando habló Camila soy la doctora Salazar voy a hacerte un ultrasonido para asegurarnos de que todo esté bien Camila asintió débilmente Elena permaneció junto a ella

sujetándole la mano la doctora aplicó un gelf frío en su vientre y comenzó a mover el transductor con cuidado el silencio en la sala era sofocante Elena y Camila observaban la pantalla con ansiedad finalmente la doctora dejó escapar un suspiro aliviado el bebé Está bien Camila sintió que el alma le volvía al cuerpo segura la doctora asintió sí pero necesitas cuidarte más está sufriendo mucho estrés y eso puede afectar tu embarazo Camila cerró los ojos con alivio no lo perderé Elena le apretó la mano con suavidad no no lo

perderás la doctora Salazar apagó la máquina y se quitó los guantes voy a recetarte unas vitaminas y te recomiendo que descanses lo más posible también necesitas una alimentación adecuada Camila asintió lentamente pero su alivio se convirtió en angustia casi de inmediato no tenía dinero no tenía un seguro médico no tenía idea de cómo iba a pagar Esas vitaminas o la comida que necesitaba Elena pareció leer sus pensamientos y le dedicó una mirada firme yo me encargaré Camila la miró con sorpresa no puedo pedirte eso Elena sacudió la cabeza no estás pidiéndolo Yo

lo decido Camila sintió que las lágrimas volvían a sus ojos por primera vez en mucho tiempo alguien estaba cuidando de ella y no sabía cómo agradecerlo cuando salieron del hospital la madrugada cubría la ciudad con una calma engañosa Elena la ayudó a subir al auto y luego se sentó en el asiento del conductor pero no encendió el motor de inmediato se quedó en silencio por unos segundos observando sus propias manos en el volante Camila dijo finalmente quiero hablar contigo de algo importante Camila la miró con preocupación qué pasa Elena

suspiró y la miró con seriedad no puedes seguir así Camila frunció el ceño así como Elena apretó los labios no puedes seguir trabajando largas horas sin cuidarte no puedes seguir ignorando el hecho de que tu cuerpo está cambiando Camila miró por la ventana no tengo opción Necesito el trabajo Elena asintió lo sé pero también necesitas un plan a largo plazo Camila sintió que su pecho se apretaba no sé qué más hacer Elena la observó con paciencia tengo una idea Camila se giró hacia ella con incertidumbre cuál Elena apoyó un codo

en el volante y la miró con seriedad voy a ayudarte a estudiar Camila parpadeó sorprendida estudiar Sí pero dejé la escuela hace meses Eso no significa que no no puedas terminarla Camila sintió que su mente se llenaba de dudas nunca pensó en esa posibilidad siempre creyó que Su futuro ya estaba decidido pero ahora Elena le estaba diciendo algo diferente si estudias continuó Elena podrás conseguir un trabajo mejor Cuando nazca tu hijo no tienes que quedarte en el café para siempre Camila sintió que una pequeña chispa de esperanza se encendía en su interior tal vez tal vez

aún había un futuro para ella a la mañana siguiente Elena la llevó a una pequeña biblioteca comunitaria era un lugar tranquilo con estanterías repletas de libros y mesas de estudio Elena saludó a la bibliotecaria una mujer de cabello canoso y lentes gruesos y luego se giró hacia Camila aquí podrás estudiar sin distracciones Camila miró a su alrededor sintiéndose fuera de lugar cómo voy a estudiar Si no tengo libros ni nada Elena sonrió aquí te los prestan y yo te ayudaré Camila sintió que su corazón la tía con fuerza nunca nadie

había apostado por ella de esta manera se sentó en una de las mesas y observó el cuaderno que Elena puso frente a ella vamos a empezar con algo simple dijo Elena sentándose a su lado matemáticas básicas Camila tragó saliva Y tomó el lápiz con manos temblorosas sabía que no iba a ser fácil pero por primera vez en mucho tiempo no se sentía atrapada había una salida había una forma de construir algo mejor respiró hondo y miró a Elena con determinación estoy lista Elena sonrío vamos a empezar las páginas del cuaderno estaban llenas de ecuaciones y ejercicios tachados Camila sostenía el lápiz con fuerza

presionando la punta contra el papel con los números nunca habían sido su fuerte y ahora después de meses sin tocar un libro todo parecía más difícil Elena se sentó a su lado con paciencia No te preocupes si al principio no entiendes Todo dijo lo importante es que sigas intentando Camila apretó los labios no sé si sirvo para esto Elena la miró fijamente servir para qué para estudiar para aprender Elena se cruzó de brazos déjame preguntarte algo Camila acaso sabías limpiar mesas antes de empezar en el café Camila frunció el ceño no Y qué pasó Camila suspiró aprendí Exacto Elena

tomó el cuaderno y pasó la página no te exijo que seas perfecta Solo que no te rindas Camila tragó saliva no estaba acostumbrada a que alguien creyera en ella pero por alguna razón no quería decepcionar a Elena volvió a tomar el lápiz y respiró hondo está bien Lo intentaré de nuevo Elena sonrío eso es lo que quería oír los días pasaban rápido Camila alternaba su tiempo entre el café y la biblioteca pero el cansancio comenzaba a pasarle factura por las mañanas estudiaba con Elena por las tardes trabaj en el café con Marisol y por las noches apenas podía mantenerse

en pie su cuerpo Le exigía descanso pero su realidad no le daba tregua una tarde mientras limpiaba las mesas del café Marisol se acercó con una expresión seria Camila Tenemos que hablar Camila dejó el trapo y la miró con nerviosismo hice algo mal Marisol negó con la cabeza no al contrario has trabajado Camila sintió un leve alivio pero la expresión de Marisol se mantuvo tensa El problema es que te ves agotada y no quiero que colaps Camila sintió que su estómago se hundía necesitaba ese trabajo sin él no tenía cóm mantenerse no puedo dejar de trabajar dijo

rápidamente necesito el dinero Marisol suspiró lo sé y no te voy a Camila parpadeó con sorpresa entonces Marisol se cruzó de brazos voy a reducir el horario Camila sintió un nudo en la garganta Pero eso significa menos dinero Marisol la miró con firmeza Sí pero también significa que no te desmayar en plena jornada Camila quería protestar Pero sabía que Marisol tenía razón no podía seguir así noando tenía un bebé en camino aquella misma tarde después del trabajo Camila caminaba de regreso al apartamento cuando una voz la detuvo

Camila se giró con rapidez su corazón se detuvo Por un segundo no podía ser un joven de cabello corto y ojos oscuros la miraba con sorpresa desde la acera opuesta era Julián El padre de su hijo Camila sintió que el mundo entero se congelaba Julián se acercó lentamente como si no pudiera creer lo que veía eres tú Camila dio Un paso atrás instintivamente no lo había visto desde que su madre la echó de casa no lo había buscado No esperaba volver a verlo jamás Julián tragó saliva Cómo estás Camila sintió que su pecho se apretaba cómo estaba después de ser rechazada de pasar

hambre de luchar por sobrevivir no sabía cómo responder estoy bien dijo finalmente con voz tensa Julián asintió lentamente luego bajó la mirada y se rascó la nuca yo escuché lo que pasó Camila sintió una oleada de enojo escuchó escuchó que su familia La abandonó y no hizo nada apretó los puños y qué importa eso ahora Julián levantó la mirada con una mezcla de culpa y nerviosismo Camila yo quiero ayudarte Camila sintió que la rabia subía por su pecho ayudarme ahora Julián tragó Saliva No sabía qué hacer cuando pasó todo me enteré demasiado tarde Camila soltó una

risa amarga tarde siempre tarde Julián suspiró lo sé y no espero que me perdones pero quiero hacer lo correcto sacó un sobre de su chaqueta y lo extendió hacia ella aquí hay dinero Camila Lo miró con desconfianza qué quieres a cambio Julián negó con la cabeza nada Solo quiero que lo uses para lo que necesites Camila miró el sobre el dinero significaba comida medicamentos un futuro Más estable pero también significaba aceptar la ayuda de alguien que la había abandonado cuando más lo necesitaba apretó la mandíbula podía hacer aar o era demasiado tarde para él

Camila respiró hondo y miró a Julián fijamente no necesito tu dinero Julián pareció sorprendido Camila por favor si de verdad quisieras ayudar habrías estado allí cuando todo pasó Julián bajó la mirada lo sé Camila sintió una punzada de tristeza pero ya no importa se giró y comenzó a caminar Julián no la siguió solo se quedó allí con el sobre en la mano y el rostro lleno de arrepentimiento quizás de verdad quería ayudar quizás sentía culpa Pero Camila ya no podía depender de él cuando llegó al apartamento Elena la esperaba con una

taza de té pareces tensa Camila se dejó caer en la silla y suspiró vi a Julián Elena levantó una Ceja y Camila sonrió levemente Darme dinero lo aceptaste no Elena la observó por un momento y luego sonrió eres más fuerte de lo que crees Camila bajó la mirada solo quiero salir adelante por mi cuenta Elena le pasó la taza de té y lo harás Camila tomó un sorbo y sintió que su cuerpo se relajaba no necesitaba el dinero de Julián no necesitaba que alguien sintiera lástima por ella solo Ne itaba seguir luchando y

por primera vez en mucho tiempo estaba segura de que lo lograría los días comenzaron a seguir una rutina estricta Camila despertaba temprano desayunaba con Elena iba a la biblioteca a estudiar trabajaba en el café por la tarde y regresaba exhausta al apartamento su vida estaba dividida en tres objetivos claros sobrevivir prepararse para el futuro ser una buena madre no había espacio para lamentaciones ni para pensar en lo que había perdido solo podía mirar hacia adelante pero aunque su determinación era fuerte su cuerpo comenzaba a mostrar señales de agotamiento una tarde mientras limpiaba

una mesa en el café sintió un mareo repentino el mundo a su alrededor pareció girar se apoyó en el respaldo de una silla y cerró los ojos tratando de Recuperar el equilibrio Camila abrió los ojos y vio a Marisol ánd ola con los brazos cruzados Ven conmigo Camila tragó saliva sabía que no podía esconder su cansancio por mucho más tiempo Marisol la llevó a la parte trasera del café y le ofreció un vaso de agua Siéntate Camila obedeció sintiendo que sus piernas apenas La sostenían Marisol se inclinó contra la pared y la miró con seriedad escúchame bien niña admiro tu

esfuerzo pero si sigues así no vas a llegar lejos Camila apartó la mirada necesito este trabajo lo sé asintió Marisol pero necesitas cuidarte también Camila apretó los labios no puedo darme el lujo de descansar Marisol suspiró está bien no voy a decirte qué hacer con tu vida Pero si alguna vez necesitas ayuda Quiero que sepas que puedes pedírmela Camila levantó la mirada con sorpresa no esperaba ese tipo de palabras de alguien como Marisol pero por alguna razón le reconfortaron el mes siguiente pasó en un abrir y cerrar de

ojos Camila mejoraba en el café y también en sus estudios había logrado resolver problemas matemáticos que al principio le parecían imposibles se sentía más confiada más fuerte y entonces una tarde algo inesperado ocurrió Marisol la llamó a su oficina después de la Cierra la puerta dijo con un tono neutral Camila se tensó habría hecho algo mal Marisol se sentó detrás de su escritorio y entrelazos dedos sobre la mesa Camila Quiero hacerte una propuesta Camila parpadeó con sorpresa propuesta Marisol asintió has demostrado ser trabajadora aprendes rápido y no te

quejas eso Es raro en alguien de tu edad esperó en silencio quiero ofrecerte algo más estable Camila sintió que su corazón latía más rápido más estable Cómo Marisol apoyó los codos en la mesa quiero entrenarte como encargada del turno de la tarde Camila abrió los ojos con sorpresa encargada sí te enseñaré a manejar la caja a hacer pedidos a organizar el trabajo Camila sintió una mezcla de emoción y miedo era una oportunidad real Un paso adelante en su vida pero también significaba más responsabilidad por qué yo preguntó sin

poder evitarlo Marisol sonrió con un leve gesto porque veo en ti Algo que muchos no tienen determinación Camila sintió un nudo en la garganta por primera vez en su vida alguien veía en ella algo más que un problema esa noche le contó todo a Elena Y qué piensas hacer preguntó Elena sirviéndose en dos tazas Camila se mordió el labio No lo sé es una gran oportunidad pero también significa más presión Elena la miró con atención tienes miedo de fracasar Camila se quedó en silencio por unos segundos antes de asentir Elena sonrió levemente

fracasar es parte del camino Lo importante es no quedarte en el suelo cuando caes Camila suspiró sabía que tenía razón tenía que arriesgarse cuando llegó al café al día siguiente Marisol ya la esperaba con un nuevo delantal y una libreta de notas bienvenida a tu primera lección dijo con una sonrisa hoy aprenderás a manejar la caja Camila respiró hondo y asintió era el inicio de algo nuevo de algo que podría cambiar su futuro no sabía que le deparaba el camino pero estaba lista para enfrentarlo los días en el café pasaron rápidamente

Camila aprendió a manejar la caja a tomar pedidos con mayor rapidez a lidiar con clientes difíciles y a coordinar con el resto del equipo No fue fácil algunos compañeros No la tomaban en serio al principio otros murmuraban sobre su edad y su embarazo pero Camila no dejó que eso la detuviera cada vez que alguien la subestima ella demostr con trabajo duro que se ganaba su lugar Marisol la observaba con satisfacción eres buena en esto le dijo una tarde mientras revisaban la contabilidad Camila sonrió con timidez Gracias pero en su interior sabía que este solo era el comienzo

Todavía tenía un largo camino por recorrer una noche cuando estaba en su habitación revisando sus apuntes su teléfono sonó frunció el ceño casi nadie la llamaba tomó el teléfono y vio un número desconocido dudó por un momento pero al final contestó Hola un silencio corto y luego una voz que no esperaba Escuchar jamás Camila su corazón se detuvo era su hermana menor Valeria la misma Valeria que cuando todo ocurrió se había quedado callada la que no la defendió cuando su madre la echó de casa la que no la había buscado en todos

estos meses Valeria su voz salió en un susurro sí Camila sintió una mezcla de emociones alegría rabia tristeza nostalgia Por qué me llamas preguntó con cautela Valeria pareció dudar un momento Camila mamá quiere verte el corazón de Camila latio con fuerza qué ella quiere hablar contigo Camila sintió un escalofrío recorrer le la espalda después de todo este tiempo ahora querían verla después de colgar Camila se quedó mirando el techo por qué ahora qué Quería su madre después de tanto tiempo Realmente le importaba o solo era

culpa no pudo dormir bien esa noche los recuerdos de su infancia en esa casa la atormentaron las tardes en el jardín con su hermana las veces que su madre le preparaba chocolate caliente en invierno los regaños las miradas duras el rechazo se despertó antes del amanecer con la mente hecha un caos por la mañana Elena notó su expresión ausente y frunció el ceño Qué pasa Camila juguete con su taza de café antes de responder mi hermana me llamó anoche Elena alzó una Ceja Valeria Camila asintió mi madre quiere verme Elena cruzó los brazos y se inclinó

contra la mesa Y qué piensas hacer Camila suspiró No lo sé qué sientes Camila se quedó en silencio Eso era lo difícil no sabía qué sentía rabia miedo pero también algo de Esperanza Elena sonrió levemente es normal Camila bajó la mirada no sé si estoy lista para verla Elena asintió con calma Entonces no lo hagas hasta que lo estés Camila frunció el ceño Pero y si nunca estoy lista Elena tomó su taza y la giró entre las manos entonces puede que nunca sea el momento Y eso también está bien Camila sintió que sus pensamientos se

arremolinaban su madre la había rechazado su familia la había abandonado merecían una segunda oportunidad Después de varios días de dudas tomó una decisión iba a verla no por ella por ella misma para cerrar heridas tomó un autobús hacia su antiguo barrio cada kilómetro que avanzaba sentía su pecho más apretado no había regresado desde la noche en que la echaron no sabía qué encontraría cuando bajó del autobús y vio la vieja calle donde creció un nudo se formó en su garganta Todo estaba igual y al mismo tiempo diferente se quedó parada frente a la

casa durante varios minutos las ventanas estaban cerradas las luces apagadas su corazón l tía con fuerza respiró hondo y golpeó la puerta unos segundos de silencio luego el sonido de pasos y finalmente la puerta se abrió su madre apareció en el umbral su rostro era serio sus ojos cansados pero Pero lo que más sorprendió a Camila fue la expresión de culpa en su mirada ambas se quedaron en silencio observándose por primera vez en meses hasta que su madre finalmente habló Camila Camila tragó Saliva No sabía que esperaba de esta conversación pero estaba lista para escuchar lo que

tenía que decir Y quizás para decir su propia verdad Camila se quedó de pie en el umbral de la puerta con el corazón latiendo tan fuerte que parecía retumbar en su cabeza no veía a su madre desde la noche en que la echaron no escuchaba su voz desde aquella última frase que la condenó al abandono ahora de pie frente a ella con los mismos ojos que la habían juzgado sin Piedad no sabía qué decir su madre parecía diferente las ojeras en su rostro la hacían ver más vieja sus manos temblaban ligeramente cuando sujetó el borde de la puerta Camila su voz fue un

susurro el silencio entre ambas era tan espeso que apenas podía respirar Camila sintió una punzada en el pecho durante meses había imaginado este momento había pensado en todas las cosas que le diría en todas las palabras llenas de rabia y dolor que guardaba en su interior pero ahora que estaba aquí no encontraba las fuerzas para pronunciarlas su madre apartó la mirada y abrió la puerta un poco más pasa Camila dudó su le decía que se diera la vuelta y se fuera Pero algo en su interior la obligó a avanzar

dio un paso dentro de la casa que una vez fue su hogar el aire tenía el mismo aroma de siempre café recién hecho y madera vieja era como si el tiempo no hubiera pasado como si los últimos meses de su vida no hubieran ocurrido pero sí habían ocurrido y nada volvería a ser igual Camila se sentó en el viejo sofá de la sala su madre tomó asiento en la butaca frente a ella el silencio Se alargó ambas parecían estar esperando a que la otra hablara primero finalmente su madre suspiró has crecido Camila frunció el ceño han pasado solo unos meses pero pareces mayor Camila no

respondió Por supuesto que había cambiado sobrevivir en la calle trabajar sin descanso y prepararse para ser madre la habían con contido en otra persona su madre entrelazo los dedos sobre su regazo Cómo has estado Camila soltó una risa amarga de verdad quieres saberlo su madre bajó la mirada sí Camila la observó por un momento tratando de encontrar sinceridad en su rostro o solo era culpa respiró hondo y respondió sin rodeos estuve en la calle pasé hambre dormí en bancas de parque hasta que alguien me ayudó su madre cerró los ojos como si le

doliera escuchar esas palabras Camila yo no la interrumpió No quiero excusas su madre apretó los labios Camila sintió que su pecho ardía con todas las palabras que había guardado durante meses me echaste como si fuera basura ni siquiera intentaste escucharme su madre levantó la cabeza con los ojos brillando por las lágrimas contenidas estaba asustada Camila se burló con amargura tú estabas asustada yo tenía 14 años mamá 14 su madre apartó la mirada con los hombros tensos no sabía qué hacer Camila sintió

que su rabia aumentaba haberme apoyado habría sido un buen comienzo su madre tragó saliva Yo pensé que estabas arruinando tu vida y tu solución fue arruinar por completo un silencio tenso cayó entre ambas su madre respiró hondo y cubrió su rostro con las manos sé que me equivoqué Camila sintió un nudo en la garganta era la primera vez que su madre admitía estar equivocada Pero eso era suficiente después de un largo silencio su madre habló de nuevo no pasaba un solo día sin pensar en ti Camila sintió que su corazón se encogía onces por qué nunca me buscaste

su madre apretó los puños no podía Camila frunció el ceño Por qué su madre se levantó de la butaca y caminó hasta la ventana tu padre no me dejó Camila sintió que el aire se volvía denso qué su madre la miró con tristeza él dijo que si te buscaba significaría que estaba aceptando tu error Camila sintió que la rabia volvía a encenderse dentro de ella mi error su madre cerró los ojos sabía que no era un error pero Camila se levantó de golpe pero decidiste hacerle caso en lugar de defenderme su madre se estremeció no sabes lo difícil que fue

para mí Camila soltó una risa seca no mamá lo difícil fue para mí su madre no respondió Por fin lo entendía todo su madre nunca tomó la decisión sola fue su padre quien determinó que debía ser expulsada de la familia y su madre se quedó en silencio Camila se quedó Mirando a su madre por varios segundos sentía una batalla en su interior por un lado la niña que había sido abandonada quería gritarle exigirle respuestas hacerle sentir el dolor que ella sintió Pero por otro lado la mujer que ahora era entendía que su madre también había sido víctima no de la sociedad

no del destino de su propio miedo respiró hondo no sé si puedo perdonarte su madre dejó escapar una lágrima lo entiendo Camila la miró con el corazón dividido pero tampoco quiero seguir odiándote su madre levantó la cabeza eso significa que Camila suspiró que necesito tiempo su madre asintió lentamente Te esperaré Camila sintió que su pecho se aligera un poco no todo estaba resuelto no todo estaba olvidado pero era a un comienzo Camila salió de la casa sintiéndose extraña el sol se estaba poniendo en el Horizonte tiniendo

el cielo de tonos naranjas y morados no se sintió aliviada ni completamente en paz pero tampoco sentía el peso sofocante de la rabia había enfrentado su pasado y de alguna manera había salido más fuerte tomó un autobús de vuelta a la ciudad cuando llegó al apartamento Elena la esperaba en la cocina cómo te fue Camila sonrió con cansancio fue difícil Elena le sirvió una taza de té pero lo hiciste Camila tomó un sorbo y asintió había dado el primer paso hacia la sanación pero su historia aún no estaba terminada el día después de su encuentro con su madre

Camila despertó con la mente aún revuelta no había encontrado paz en esa conversación Pero había descubierto algo más importante su madre no tomó la decisión sola su padre fue quien la condenó al destierro Y ahora él era la pieza que faltaba en esta historia se levantó de la cama con un solo pensamiento en mente iba a enfrentarlo el camino hasta la casa de su infancia se sintió más corto que la última vez Camila cruzó la calle y se detuvo frente a la puerta respiró hondo y golpeó tres veces los segundos se sintieron eternos

finalmente la puerta se abrió su padre estaba allí el mismo rostro rígido la misma postura firme la misma mirada dura pero algo en él había cambiado sus ojos no eran los de un hombre imponente eran los de alguien que llevaba demasiado tiempo cargando un peso invisible se miraron en silencio hasta que él habló con voz grave no esperaba verte Camila sintió que la rabia crecía dentro de ella yo tampoco esperaba volver su padre se cruzó de brazos Qué quieres Camila apretó los puños no más juegos no más rodeos Quiero saber por qué su padre parpadeó Por qué qué por qué me echaste

el hombre entrecerró los ojos sabes por qué Camila negó con la cabeza no sé lo que hiciste pero no sé por qué lo hiciste su padre la observó por un momento porque era lo correcto Camila sintió que su estómago se revolvía lo correcto su padre asintió tener una hija embarazada a los 14 años no es algo que esta familia pudiera permitir Ahí estaba la frialdad la dureza la falta de Camila sintió que su pecho ardía te importaba más el que dirán que tu propia hija su padre mantuvo la mirada firme me importaba el futuro de esta familia

Camila rió con amargura Pues ahora yo ya no soy parte de ella por primera vez su padre no supo queé responder un silencio pesado cayó entre ambos hasta que su padre suspiró y se frotó la 100 con los dedos tu madre Me dijo que hablaste con ella Camila asintió y me contó que tú le prohibiste buscarme su padre bajó la mirada lo hice por ella también Camila sintió una punzada de incredulidad por ella o por ti su padre se quedó en silencio Camila lo observó con atención y entonces algo hizo click en su mente Había algo más algo que él no estaba

diciendo dímelo exigió su padre tragó saliva y finalmente después de meses de incertidumbre habló la verdad tenía miedo Camila sintió que el mundo se detenía miedo su padre asintió con la mirada clavada en el suelo miedo de que no pudieras con la responsabilidad de que te arruinaras la vida su voz sonaba diferente menos rígida más humana no sabía Cómo enfrentar la situación Y en lugar de encontrar una solución hice lo más fácil alejarte Camila sintió que su respiración se aceleraba eso era todo lo hizo por miedo no fue lo más fácil para

mí murmuró su padre cerró los ojos con un leve gesto de dolor lo sé por primera vez Camila sintió que veía a su padre realmente no al hombre frío e inquebrantable sino a alguien que había tomado la peor decisión posible y a ahora cargaba con las consecuencias Pero eso no borraba el daño no sé si pueda perdonarte admitió con voz temblorosa su padre asintió lentamente no Espero que lo hagas Camila respiró hondo tal vez ese era el cierre que necesitaba no un abrazo no una disculpa forzada solo la verdad Camila dejó la casa de su infancia con el corazón más ligero no

porque todo estuviera suelto sino porque por primera vez sentía que tenía el control de su historia ella no era solo una víctima del pasado era una sobreviviente del presente cuando llegó al apartamento Elena la esperaba en la mesa con una taza de té caliente Camila se sentó aún sintiendo la adrenalina del momento Elena la observó con curiosidad Cómo te fue Camila tomó un sorbo de té y suspiró no fue lo que esa Elena [Música] sol entraban por la ventana bañando la pequeña habitación con una luz cálida Camila abrió los ojos lentamente

sintiendo el peso del día anterior aún sobre sus hombros había enfrentado a sus padres había escuchado la verdad Y aunque no había encontrado un cierre perfecto se sentía diferente más fuerte respiró hondo y se sentó en la cama acarició su vientre con suavidad voy a seguir adelante pelo que pase su hijo aún no había nacido pero ya era su mayor motivación se levantó y caminó hacia la cocina donde Elena la esperaba con café recién hecho Elena la miró con su expresión Serena de siempre Cómo te sientes hoy Camila sonrió levemente

lista Elena levantó una Ceja lista para qué Camila tomó la taza y bebió un sorbo antes de responder para empezar mi vida de verdad después del desayuno Camila caminó hasta el café era su Refugio su trabajo su primer paso hacia la independencia Marisol la recibió con una sonrisa Llegas temprano Camila asintió quería empezar antes hoy Marisol la observó con atención algo cambió Camila sonrío Sí yo cambié Marisol cruzó los brazos y asintió con satisfacción bien Entonces es hora de que aprendas algo nuevo Camila frunció el ceño algo nuevo

Marisol tomó una libreta y se la pasó voy a enseñarte a administrar un negocio Camila parpadeó Qué Marisol sonrió dices que estás lista para empezar tu vida bueno aprender Cómo funciona un negocio es parte de eso Camila tomó la libreta y la abrió las páginas estaban llenas de númer cuentas de proveedores costos de insumos era más de lo que había imaginado pero si algo había aprendido en estos meses era que podía con cualquier desafío vamos a empezar dijo con determinación pasaron varias semanas Camila aprendió sobre administración control de

inventario y hasta como negociar precios con los proveedores se volvió más segura más independiente se dio cuenta de que tenía un talento para esto hasta que un día Marisol la llamó a su oficina Camila entró y se sentó frente a ella sin saber que esperar te ves más confiada dijo Marisol con una sonrisa Camila asintió me siento diferente Marisol entrelazo los dedos sobre la mesa Por eso quiero hacerte una propuesta Camila sintió su corazón acelerarse propuesta Marisol asintió voy a expandir el caf fe abriré una segunda

sucursal en otra zona de la ciudad Camila frunció el ceño sin entender a dónde iba con esto Eso suena increíble lo es pero para eso necesito a alguien de confianza que maneje este café mientras yo me ocupo del nuevo local Camila sintió que su respiración se detenía lo que estaba insinuando era Marisol la miró fijamente quiero que seas la encargada de este café Camila parpadeo encargada sí te has ganado mi confianza tienes la disciplina la actitud y la inteligencia para hacerlo Camila sintió un nudo en la garganta todo lo que había vivido todos los sacrificios la habían llevado hasta este

momento y ahora alguien creía en ella lo suficiente como para darle esta oportunidad no sé qué decir Marisol sonrió dime que aceptarás Mila sintió que su pecho se llenaba de orgullo se enderezó en su asiento Y asintió con firmeza acepto esa noche regresó al apartamento con una sonrisa que no podía borrar de su rostro Elena la vio entrar y alzó una Ceja Alguien tuvo un buen día Camila dejó caer su bolso en el sofá y se dejó caer a su lado Marisol me ofreció ser la encargada del café Elena sonrió sabía que este día llegaría

Camila la miró con curiosidad sabías Elena asintió Desde que entraste a trabajar allí vi que tenías potencial Camila sintió Un calor en el pecho nunca antes alguien había creído en ella así nunca antes se había sentido tan capaz los días pasaron y el momento de asumir su nuevo puesto llegó la primera vez que se puso el delantal con su nombre y la palabra encargada bordada en él sintió que finalmente estaba donde debía estar este no era el final de su historia era solo el comienzo de algo mucho más grande Cuando entró al café y vio a los

empleados esperándola supo que tenía un nuevo propósito ya no era la niña que fue rechazada ya no era solo una sobreviviente ahora era una líder el sol aún no había salido cuando Camila despertó se estiró lentamente y acarició su vientre sintiendo el latido de la vida que crecía dentro de ella había llegado tan lejos de una niña rechazada y sola a una mujer que había construido su propio camino se levantó y preparó café Elena aún dormía en el sofá Camila sonrió si no fuera por ella no estaría donde estaba ahora cada sacrificio cada noche sin dormir cada lágrima derramada

todo había valido la pena Hoy era el primer día de su nueva vida como encargada del café y no iba a fallar al llegar al café Marisol la estaba esperando con una sonrisa bienvenida oficialmente como encargada Camila se puso el delantal con orgullo Gracias por confiar en mí Marisol cruzó los brazos y la miró con firmeza sé que harás un gran trabajo Camila respiró hondo y se preparó para la jornada sabía que no Sería fácil pero estaba lista para cualquier desafío durante las primeras horas todo salió perfecto los clientes llegaban y se iban satisfechos el equipo

trabajaba con coordinación el ambiente era tranquilo y productivo pero justo cuando pensó que tenía Todo bajo control ocurrió el primer problema un cliente furioso entró al café gritando este café me cobró de más Camila se acercó de inmediato con una expresión calmada señor Permítame revisar su cuenta el hombre bufó y le entregó el recibo Camila lo examinó y se dio cuenta de que en efecto había un error en el cobro su primera crisis como encargada respiró hondo y miró al cliente con profesionalismo lamento mucho el error vamos a corregirlo ahora

mismo y le haremos un descuento por el inconveniente el cliente frunció el ceño pero poco a poco su enojo se disipó Bueno al menos alguien aquí sabe Cómo manejar las cosas Camila sonrió con calma problema resuelto el día pasó rápido Camila estaba cerrando la caja cuando una figura apareció en la puerta levantó la mirada y sintió que su pecho se tensaba era su padre no lo había visto desde aquella conversación en su casa se acercó lentamente hasta el mostrador Camila ella respiró hondo papá se quedaron en silencio por unos segundos luego él sacó un sobre de su chaqueta y

lo puso sobre la mesa Camila frunció el ceño qué es esto su padre no la miró a los ojos dinero Camila sintió que la rabia volvía no necesito tu dinero no es por caridad es porque quiero ayudar Camila lo observó con atención por primera vez su padre parecía sincero ya no había arrogancia en su voz solo culpa no puedes comprar el tiempo perdido su padre asintió lo sé un silencio pesado cayó entre ambos hasta que su padre susurró algo que Camila nunca esperó Escuchar estoy orgulloso de ti Camila sintió un nudo en la garganta lo dices

en serio él asintió sí y lamento todo lo que te hice Camila bajó la mirada no sabía si podía perdonarlo Pero sabía que ya no necesitaba su validación ella sola se había valido por sí misma esa noche cuando llegó al apartamento encontró a Elena en la cocina Camila se dejó caer en una silla y suspiró mi padre vino al café Elena levantó una Ceja Y qué Quería dar dinero y pedirme perdón Elena tomó un sorbo de su café lo aceptaste Camila negó con la cabeza No lo sé no tienes que decidir hoy Camila asintió luego miró a Elena y

sonrió gracias por todo Elena sonrió levemente no tienes que agradecerme Camila negó con la cabeza sí porque sin ti no estaría aquí Elena suspiró y le dio un suave golpe en la mano eres fuerte Camila lo lograste tú sola Camila sintió Un calor en el pecho por primera vez se sintió orgullosa de sí misma los días pasaron Camila siguió trabajando en el café preparándose para la llegada de su hijo sabía que no todo Sería fácil pero había construido un camino y no estaba sola una tarde mientras terminaba su turno sintió una pequeña patada en su vientre se llevó la

mano al estómago y sonrío la vida le estaba dando una segunda oportunidad y esta vez no la desaprovechar te pido por favor comentar tus impresiones y opiniones en los comentarios Me sentiría muy feliz si me dejaras un like